La autonomía universitaria, base para pensar con libertad, formar con calidad y contribuir al desarrollo democrático: Rector Lomelí
• Ofreció una conferencia magistral en ocasión de la conmemoración del 55 aniversario de la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León
• Es una responsabilidad permanente que exige visión, madurez y compromiso con el interés público, aseveró Santos Guzmán López
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, afirmó que la autonomía universitaria es una conquista, una responsabilidad compartida, por ello preservarla en las instituciones es cimiente para pensar con libertad, formar con calidad y contribuir al desarrollo democrático de nuestras sociedades.
Al ofrecer una conferencia magistral, en el marco del 55 aniversario de la autonomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), subrayó que defender este principio “no significa aislar a las universidades ni eximirlas de sus responsabilidades. Implica asegurar que puedan servir mejor a la sociedad, con independencia, rigor académico, transparencia, compromiso social y visión a largo plazo”.
Invitado por su homólogo de la UANL, Santos Guzmán López, señaló que esa casa de estudios es uno de los pilares de la educación superior pública en México: atiende a cerca de 230 mil estudiantes, ofrece 403 programas educativos, cuenta con más de mil 300 académicas y académicos reconocidos por el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, y en los servicios comunitarios del Hospital Universitario, del Centro Universitario de Salud y de sus facultades han beneficiado a más de dos millones de personas.
“La UANL ha demostrado que una universidad pública puede estar arraigada en su comunidad y abierta al mundo, orgullosa de su historia y preparada para enfrentar los desafíos futuros. Su trayectoria confirma que la libertad académica, cuando se ejerce con responsabilidad, se convierte en capacidades duraderas: formación profesional, investigación, innovación, cultura, movilidad social y servicio público”, dijo Lomelí Vanegas.
Luego de dar la bienvenida a la conmemoración, el rector Santos Guzmán manifestó que, a lo largo de estos 55 años, la Autónoma de Nuevo León ha demostrado que la autonomía es una responsabilidad permanente que exige visión, madurez y compromiso con el interés público. Las universidades autónomas existen para dialogar con libertad y su libre determinación les permite colaborar con distintos órdenes de gobierno, con los sectores productivos, con la sociedad civil, desde una posición de independencia intelectual, pensamiento crítico y compromiso social.
“Esa capacidad de diálogo libre ha sido una de las mayores fortalezas de nuestra institución. Por ello, la autonomía universitaria también está estrechamente vinculada con la transparencia, la rendición de cuentas y la responsabilidad social. Los universitarios tenemos el deber de honrar esta conquista mediante nuestro trabajo diario, formando profesionales con sólidos valores éticos y ciudadanos comprometidos con la construcción de una sociedad más justa, más democrática, más humana”, remarcó en el auditorio de la Facultad de Contaduría Pública y Administración de la UANL.
Condiciones imprescindibles
La vida autónoma de las universidades requiere garantizar al menos cinco condiciones imprescindibles: reconocimiento jurídico, financiamiento suficiente, gobierno propio, libertad académica y vocación social, aseguró el rector Leonardo Lomelí.
“También exige una cultura democrática que entienda que la crítica, la investigación libre, la pluralidad y la participación universitaria en espacios de divulgación y deliberación no son obstáculos para la vida pública, sino elementos para enriquecerla”, externó al ofrecer la conferencia magistral: “La autonomía universitaria: libertad de pensamiento, autogobierno
y responsabilidad social”.
Añadió que una institución pública con gobierno propio puede desarrollar proyectos a largo plazo, modificar sus programas, fortalecer la investigación y responder a su entorno sin depender de coyunturas políticas; dialogar con gobiernos, sectores productivos y comunidades sin subordinarse a ellos; y, colaborar con distintos actores sociales sin renunciar al pensamiento crítico, al rigor académico ni a la pluralidad.
“La autonomía permite preservar la pluralidad de enfoques y defenderla en períodos de polarización, evitando la tentación del pensamiento único. La defensa que hizo la Universidad Nacional de la libertad de cátedra en 1933 frente a la tentativa de adoptar la educación socialista es un claro ejemplo de ello”, apuntó ante estudiantes, académicas y académicos de la UANL, y los rectores Alejandro Zermeño Guerra, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; Ángel Román Gutiérrez, de la Universidad Autónoma de Zacatecas; Damaso Anaya Alvarado, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas; y Ebert Betanzos Torres, presidente del Instituto Nacional de Administración Pública.
El rector de la UNAM hizo un recuento de cómo universidades de América Latina adquirieron la facultad de autogobernarse y adoptaron distintas formas según los antecedentes y las circunstancias políticas. También señaló que en la actualidad en diferentes países enfrentan presiones políticas, financieras e ideológicas.
Por ello, indicó que la libertad universitaria se pierde cuando se convierte en letra muerta en la ley, pero también se debilita cuando el presupuesto está condicionado, se limita la libertad académica, no se permite la renovación de las autoridades, se subordinan los órganos de gobierno, o se utilizan las universidades como herramientas de control político.
“En el siglo XXI la autodeterminación de la academia no solo debe protegerse frente a injerencias gubernamentales. También debe cuidarse ante la imposición de nuevas formas de valoración, tales como los rankings, las métricas globales, los incentivos de mercado, los financiamientos condicionados y las formas de evaluación que, a lo largo del tiempo, pueden orientar silenciosamente las prioridades académicas, refirió Lomelí Vanegas ante los exrectores de la UANL, Reyes Tamez Guerra, Rogelio Garza Rivera y Jesús Ancer Rodríguez, entre otras autoridades.
Finalmente, indicó que la celebración de los 55 años de la autonomía de la UANL debe reafirmar una convicción compartida, que “la educación superior pública es una fuerza esencial para la igualdad, la democracia, el conocimiento y el desarrollo de México”.
