Frontispicio
Edgar Mereles Ortíz.
“Problema que se soslaya, estalla.”
Jesús Reyes Heroles.
La Mujer del Balcón.
Una mujer tomando el sol desde el ventanal de la fachada principal del Palacio Nacional, exactamente arriba del Balcón Presidencial es la expresión nítida, clara y transparente del uso del poder público y de la percepción patrimonialista del los bienes de la Nación. Al momento de escribir estas notas ha trascendido, sin ser confirmado, que la dama del balcón palaciego que se dio el tiempo y el espacio de tomar el sol del equinoccio de la primavera, es nada más y nada menos que la señora madre de Claudia Sheinbaum, la señora presidente de la Nación.
Es un tema que ha escandalizado a unos, enojado a otros y banalizado por los comentócratas del gobierno. Pero tratando de evitar caer en prejuicios, practicar fobias insanas y hacer culto a los señalamientos viscerales, trato de explicar por qué el malestar del respetable a esta exhibición corporal del uso de las instalaciones del gobierno federal.
El Palacio Nacional forma parte de un conjunto de construcciones del virreinato, construido en el siglo XVI. Ha tenido una gran cantidad de usos y destinos, así como también de adecuaciones para su funcionalidad. Fue el edificio que albergó a hombres tan ilustres como Benito Juárez, quien por cierto falleció en su alcoba que estaba en el primer piso, en el extremo norte contra esquina de la Catedral Metropolitana. Ahí vivió durante casi treinta años otro oaxaqueño, Porfirio Díaz hasta su derrocamiento en 1911, unos meses después fue ahí donde Francisco Madero fue detenido por los golpistas enviados por Victoriano Huerta.
En 1938 desde el Balcón Presidencial, Lázaro Cárdenas dio a conocer el decreto de expropiación de la industria petrolera. En 1942 en el frontispicio del Palacio Nacional, Manuel Ávila Camacho dio lectura a la declaración de guerra a los “países del eje”, acompañado de Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Adolfo de la Huerta, Pascual Ortiz, Abelardo Rodríguez, Lázaro Cárdenas expresidentes, amigos y enemigos políticos que la guerra los volvió a unir.
Desde Adolfo López Mateos hasta López Obrador siempre han existido algunos momentos emblemáticosque hicieron del Palacio Nacional un espacio simbólico. Pero más allá de la política, el recinto del Poder Ejecutivo Federal es un museo, una colección de monumentos, como el de Juárez, que se hizo con la fundición de los cañones franceses recuperados al triunfo liberal en el sitio de Querétaro. O la réplica del recinto legislativo en el que se promulgó la Constitución Política de 1857.
Qué decir de los murales de Diego Rivera, de los patios marianos, de la fuente del Pegaso, de las puertas Corregidora, Honor, Central, Mariana que inspiró una canción popular en la época del porfiriato. El Palacio Nacional es un recinto político, histórico, cultural ypatrimonio nacional.
Sin sentimentalismos ni dogmatismo. La acción que tomó la ciudadana, de posar como si estuviera en el balcón de su casa particular, es una falta de respeto a un espacio que es sede del poder político más influyente e importante de nuestro sistema republicano; es el sitio donde se reciben a los jefes de estado de otros países, a los embajadores acreditados en México y se efectúan los actos políticos, legislativos, diplomáticos, comerciales más trascendentes.
A mi no me detiene el pensar quién es la señora del balcón, lo que me parece fundamental es que hagamos respetar todos los recintos de los poderes de la Uniónfederales, estatales y municipales. Es por civismo que Claudia Sheinbaum deba ofrecer una disculpa al pueblo que tanto ama y defiende.
Santa Cruz Xoxocotlán, Huajaca a 23 de Marzo del 2026.
Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de Cadena Politica. El contenido ha sido publicado con fines informativos y en ejercicio de la libertad de expresión.
