Antero Carmona columnista

Las temperaturas del 2024 marcaron el año con una intensidad nunca antes vista, las temperaturas extremas se presentaron en todos los rincones del país, las noches dejaron de ser frescas y los días se volvieron muy calurosos, la lluvia, parecía que nunca llegaría, ante lo vivido muchas personas se dieron cuenta de que algo estaba cambiando, y era evidente que no era para bien, para muchos, algo sin importancia, algo pasajero que cambiaría con la siguiente estación.

A nivel global, la temperatura promedio superó el1.5 °C establecido en el Acuerdo de París y, de acuerdo al Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo que se vivió en el 2024 no sólo era un evento aislado, sino parte de eventos climáticos que se presentaran con mayor frecuencia. El intenso calor afectó al 40% de la población mundial, aproximadamente 3,300 millones de personas.

En México, la temperatura registró una anomalía de 2.14°C, por encima del promedio preindustrialestablecido de 1900 a 1930, un incremento sin precedentes en los registros climáticos, para los expertos, México se calienta a un ritmo alarmante.Desde 1975, la temperatura en México ha aumentado 3°C por siglo, que es significativamente mayor que el promedio global, que es de alrededor de 2°C por siglo.

Pero este calentamiento no es uniforme en todo el país, algunas regiones del norte y sur han registrado temperaturas más altas, con tendencias de hasta 6°C por siglo en el norte y alrededor de 5°C por siglo en el sur. Estas diferencias regionales en el calentamiento significan que algunas zonas enfrentarán mayores riesgos y deberán adaptar sus estrategias de resiliencia de manera urgente, datos que deben ser considerandos en la agenta política de estados y municipios.

En 2023, el clima afectó negativamente a las presas de México debido a las sequías producto del calentamiento global, que provocaron niveles históricamente bajos de agua. A pesar de un pronóstico de lluvias por El Niño, este fenómeno no compensó la falta de agua, y las altas temperaturas aumentaron la evaporación, evidenciado por el bajo nivel del Sistema Cutzamala. A inicios del 2024 la sequía era crítica, pero las lluvias de verano y otoño las revitalizaron, elevando sus niveles y reduciendo la sequía en el país, aunque algunos análisis señalaron que para octubre las reservas estaban por debajo del promedio histórico.

En este año, la temporada de lluvias ha superado los niveles históricos de las últimas décadas, por lo tanto, las presas del Sistema Cutzamala registran uno de sus mejores años, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, hasta este 15 de septiembre se contaba con un almacenamiento de 639,765,000 Mm3, cifra que representa el 81.76%, de la capacidad total de las tres presas; Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque.

Uno de los factores que ha contribuido al buen nivel de precipitaciones es que México atraviesa una fase neutra climatológica, sin embargo, especialistas advierten que en los próximos meses se podrían presentar nuevamente los efectos de La Niña, generando un invierno más cálido, lo que supone una temporada de estiaje más severa de lo normal.

Este 2025, el calor de la primavera no fue tan extremo comparándolo con años pasados, mientras que la temporada de lluvias ha sido muy intensa favoreciendo a la regulación del clima, disminuyendo casi por completo la sequía, gracias a la fase neutra, pero ¿Qué es la fase neutra? es un estado climático en el que el océano Pacífico ecuatorial no presenta condiciones ni de El Niño ni de La Niña, lo que resulta en un estado más cercano a la normalidad y menos influenciado por perturbaciones significativas en la temperatura del océano y los vientos. Durante esta fase, el clima tiende a ser más estable, con patrones de lluvia y temperatura más predecibles, aunque no se descartan eventos extremos aislados.

El Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos indica que continuará la fase neutra, aunque es muy importante mencionar la gran diferencia en las mediciones oficiales con apenas -0.4°C de anomalía y las tradicionales hasta de -1.2°C ya en territorio de La Niña. Esta diferencia ha creado gran expectativa, ya que el regreso de La Niña ahora es mayor, incrementando su regreso este invierno, actualmente se tiene un 70% de probabilidad para estar presente entre octubre y diciembre próximo.

Para este otoño e invierno tendremos efectos de La Niña, probablemente dominando por la fase neutra, como periodos de intenso frío, con lluvias y nevadas, así como heladas y con menos frecuencia, días de calor. La lluvia estará presente y en algunos casos será intensa, probablemente por el paso de frentes fríos en el centro-oriente del territorio mexicano y especialmente al sur del Golfo de México. Se considera que el clima siga regulado por lo menos hasta la primavera y verano del 2026, caracterizado por temperaturas de menor intensidad y más periodos de lluvias.

Es importante señalar que, aún, cuando la presaspresenten sus mejores niveles de los últimos años, debemos hacer uso responsable del agua, adoptar hábitos conscientes para conservar este recurso esencial, como cerrar la llave al cepillarse los dientes, reparar fugas, ducharse en el menos tiempo posible, lavar la ropa con cargas completas y reutilizar el agua de la ducha para el inodoro, todo con el fin de evitar el desperdicio y asegurar su disponibilidad para el futuro.

Asimismo, debemos recordar que el cambio climático está presente, y este puede generar eventos fuera de todo modelo predictivo, como sequías más prolongadas, aumento en la temporada de incendios forestales y lluvias extremas, de las cuales hemos sido testigos, cambios que están ocurriendo más rápido de lo que se tenía previsto.

 


 

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