La obra Diego y yo de Frida Kahlo, que se subastó por 34,9 millones de dólares y marcó un récord para el mercado del arte latinoamericano, “seguramente se va a exhibir en el Malba en 2022″, dijo el empresario y coleccionista Eduardo Costantini, quien suma esta codiciada pieza a El autorretrato con chango y loro, un cuadro que adquirió en 1995 y que durante siete años se mantuvo como el más cotizado de la artista mexicana.

“Por supuesto que va a ser exhibida en el Malba y seguramente va a ser en 2022″, el fundador del Malba, Costantini, luego de desembolsar 34.883.000 de dólares en una subasta de la casa Sotheby’s en la que pujó de manera telefónica y marcó con su compra un récord para el arte latinoamericano: la obra más cara en la historia de Frida Kahlo, en la historia del arte latinoamericano, del arte mexicano y de una artista mujer de la región

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¿Qué es lo que hace a esta pieza tan excepcional?

Se trata del último autorretrato «de busto» realizado por la pintora mexicana antes de su muerte en 1954; permanecía en una colección privada de Texas desde hace 30 años. Se había exhibido por última vez en 1998, hace más de veinte años.

Este autorretrato de la célebre artista mexicana, ostenta el rostro del muralista Diego Rivera pintado en su frente como un tercer ojo; el cuadro simboliza la tempestuosa relación entre Kahlo y Rivera, quienes estuvieron casados casi 25 años en un matrimonio apasionado y turbulento a la vez.

‘‘Tenía el sueño de poder adquirir esta obra pero me parecía un valor elevado. Y mi temor era que pudiera subir el precio aun más. Así que estuve esperando estos meses hasta ayer, que comenzó la subasta. Hasta que llegó al lote número 12, se me hizo eterno, sentía que ¡no llegaba más!’’, dice el nuevo dueño de la obra.

Fechada en 1949, la pintura Diego y yo está dedicada a ‘‘Florence y Sam con el cariño de Frida. México, Junio de 1949″, según escribió la artista de su puño y letra en este óleo sobre masonite de un tamaño pequeñísimo: 30 por 22 centímetros.»

No podemos hablar de Frida Kahlo sin hablar de Diego Rivera, sobre todo en este caso que está pintado en su frente.

La pintura revela el drama, el sufrimiento y la obsesión de la artista. ‘‘Por esta misma emoción el público se siente tan atraído por la obra y vida de Frida Kahlo’’, había dicho Anna Di Stasi, directora de arte latinoamericano de Sotheby’s.

Diego y yo es una de las dos pinturas en las que Kahlo exploró el tema del doble retrato, pero según Sotheby’s, es la más vulnerable y conmovedora.

‘Aquí, su cabello suelto casi parece estrangularla; tiene las mejillas enrojecidas y una mirada intensa y llorosa’’, señaló la subastadora.

En 1990 esta misma obra se había vendido en subasta por 1.400.000 dólares a un coleccionista privado de Texas, donde permaneció hasta ahora.

Con este récord, Kahlo supera a Diego Rivera, quien tenía hasta hoy el récord en subastas públicas con Los rivales, que en 2018 se vendió por 9.8 millones de dólares y en venta privada con Baile de Tehuantepec, por la que el propio Costantini pagó 15,7 millones de dólares en 2016. ‘‘Así como cuando compré Baile de Tehuantepec lo exhibimos en el Malba, vamos a hacer lo mismo con esta Frida’’. Concluyó.

 

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