Los resultados de la elección, para diputados federales

En la pasada elección el partido que más escaños pierde en la Cámara de Diputados es Morena que tenía 253 diputados y ahora cuenta con 199 perdió 54 y el que más gana es el PAN que pasa de 78 a 113 cuenta con otros 34.

El PVEM es quien sigue en el aumento de diputados al pasar de 11 a 42, para ganar 31 más. Luego viene el PRI que tenía 48 y ahora cuenta con 70, para hacerse de otros 22. El PRD con 15 gana 4, antes tenía 11.

Pierden también el PT que pasa de tener 47 diputados y ahora cuenta con 39, pierde 8 y el MC que antes contaba con 26 ahora tiene 23 pierde 3.

Antes Morena solo tenía la mayoría absoluta (50 + 1), pero ahora necesita del PVEM y el PT, para obtenerla. Es muy probable que siempre o la mayoría de las veces la logre, pero el costo será muy alto.

La alianza Juntos Hacemos Historia en la actual legislatura tenía una amplia mayoría calificada, pero ahora está muy lejos de ella. Para llegar a los 333 diputados que se requieren faltan 54. Son los mismos que perdió Morena.

En la próxima legislatura, Juntos Hacemos Historia va a tener 279 diputados (199 Morena, 42 PVEM y 37 PT) y la coalición Va por México 198 (113 PAN, 70 PRI y 15 PRD). Si se suman los diputados del MC, la oposición tendría 222. La diferencia es de 57 diputados, poco más del 10%.

Por número de votos Juntos Hacemos Historia suma 20 millones 191 mil (16 millones Morena, 2 millones 579 mil PVEM y 1 millón 537 mil PT) y Va por México 18 millones 788 mil (8 millones 660 mil PAN, 8 millones 388 mil PRI y 1 millón 740 mil PRD). Si se suman los 3 millones 793 mil del MC la oposición tendría 22,581 que son 2 millones 390 más que Juntos Hacemos Historia.

Más allá de los discursos, los números señalan que hubo cambios significativos como resultado de la elección pasada. Son evidentes tres: La oposición tiene más voto que el partido del gobierno y sus aliados; el partido del gobierno y sus aliados perdió la mayoría calificada y el partido del gobierno perdió la mayoría absoluta (50 +1).

A estos cambios producen tres nuevas realidades: En el segundo tramo del gobierno va a existir la oposición y si se quieren cambios constitucionales habrá que acordar con ella; se quiebra la sensación de que el partido en el gobierno y sus aliados eran invencibles y queda claro que la oposición unida sí suma y se hace más fuerte que si va sola.