• Pide que donde se están usurpando los lugares de migrantes y de indígenas se les requiera probar su condición y arraigo con las comunidades
• Estaremos pendientes para impugnar las candidaturas improcedentes ante las instancias que correspondan

CDMX.- Durante el proceso electoral 2017-2018, en el Gobierno Nacional Indígena de México, que preside Candelaria Lázaro Lázaro, recibimos con agrado la resolución del Instituto Nacional Electoral el 11 de mayo de 2018 (INE CG451/2018) ordenando el registro en los partidos políticos y coaliciones de miembros de comunidades Indígenas.

En Asamblea de nuestro Consejo Nacional de Ancianos, emitimos una felicitación a dicho Instituto, considerando, no obstante, que es un pequeño paso en el reconocimiento de las comunidades originarias para dar vigencia a nuestros derechos constitucionales como mexicanos.

En este proceso electoral en curso, nuevamente las acciones afirmativas para grupos subrepresentados fue un tema considerado por las autoridades electorales. El 24 de febrero de 2021, el Tribunal Electoral reafirmó la importancia de contar con medidas que garanticen la participación plural de la sociedad y, como en su momento nuestros hermanos indígenas promovieron recursos para logarlo, ahora tocó a los migrantes ser incluidos acciones afirmativas para garantizar de sus derecho político-electorales.

Indígenas y Migrantes somos grupos que por distintas razones hemos sido marginados y olvidados de la política general del país, no obstante que contribuimos enormemente con nuestro trabajo, recursos y amor por la tierra; ahora no toleraremos que se nos manipule y menos que se nos use para ganar puestos políticos.

En el contexto de la contienda electoral de este año por los acomodos que tradicionalmente ocurren en los grupos que controlan los partidos políticos y que continúan comportándose como desde hace 80 años, existe un grupo oportunista de individuos que ahora se “auto-describen” indígenas o migrantes para lograr las cuotas de inclusión en los partidos políticos.

El político o empresario con casa en Miami o San Diego, no es un migrante; una persona con ascendencia indígena (que somos todos en México en mayor o menor medida) no es un indígena.

Las comunidades originarias que integramos el Gobierno Nacional Indígena de México, somos abiertos a recibir a quien desee formar parte de estas, pero el hecho de integrarse voluntariamente implica el asumir como propia la cultura, lengua y costumbres que hemos conservado como nuestra riqueza y herencia y que deseamos difundir. Es un abuso, que sin ningún vínculo en la comunidad y con argumentos racistas, aunque sea para declararse indígena, personas que no tienen ningún vínculo ni respeto por las culturas originarias, resulten nuestros supuestos representantes, volviendo a las costumbres políticas de simulación y mentira contra las que muchos de nosotros hemos combatido toda la vida.

Por lo anterior con mucho respeto pedimos a las autoridades electorales federales y de los Estados de la República donde están usurpando los lugares de migrantes y de indígenas que exijan a esos aspirantes a candidatos el probar su condición y arraigo con las comunidades que dicen querer representar. Estamos nosotros pendientes para impugnar las candidaturas improcedentes ante las instancias que correspondan.