OCDE: México crecería solo 0.8% en 2026 ante la desaceleración mundial.
Por: Enrique Torres Rivera
El informe de la OCDE plantea un panorama complejo para 2026 y confirma que la economía mundial enfrenta un entorno de elevada incertidumbre.
La combinación de un conflicto prolongado en Oriente Medio, mayores precios de la energía y presiones inflacionarias ha obligado a revisar a la baja las expectativas de crecimiento.
En el caso de México, la previsión de un crecimiento del PIB de apenas 0.8% en 2026 resulta particularmente preocupante.
Se trata de una tasa insuficiente para generar empleos, elevar los ingresos de la población y atender las crecientes demandas sociales.
Además, la estrecha integración de la economía mexicana con Estados Unidos hace que cualquier desaceleración de nuestro principal socio comercial tenga efectos inmediatos sobre las exportaciones, la inversión y la actividad industrial.
La OCDE advierte que el conflicto en Oriente Medio se ha convertido en el principal riesgo para la economía mundial.
Un escenario de disrupción temporal permitiría una recuperación gradual durante 2027; sin embargo, una crisis energética prolongada podría llevar el crecimiento mundial a niveles cercanos al estancamiento, con mayores presiones inflacionarias y un deterioro de las condiciones financieras internacionales.
Para México, el desafío es doble. Por un lado, deberá enfrentar un entorno externo menos favorable, con menor crecimiento global y mayores costos energéticos.
Por otro, tendrá que fortalecer sus propios motores internos de crecimiento mediante mayor inversión, certidumbre jurídica, productividad e innovación.
La OCDE también envía un mensaje importante a los gobiernos: los apoyos fiscales deben ser temporales y focalizados, evitando un deterioro adicional de las finanzas públicas.
Al mismo tiempo, se vuelve indispensable acelerar la transición energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, no solo por razones ambientales, sino también por seguridad económica.
En síntesis, la OCDE dibuja un escenario de cautela. La economía mundial aún puede evitar una desaceleración más severa si las tensiones geopolíticas disminuyen, pero mientras persista la incertidumbre en Oriente Medio, el crecimiento seguirá bajo presión y países como México enfrentarán importantes retos para alcanzar un mayor dinamismo económico.
Disponible en: Substack
