Columnista Edgar Mereles

Por: Edgar Mereles Ortíz

La carta fatal.

Entre palacio nacional y palenque hay un juego coordinado, ejecutado con precisión, medición y decisión. Claudia y Andrés han conversado cada paso, cada respuesta, cada acto del gobierno, Morena, Rocha Moya y el resto de la pandilla.

Lo que hay es coordinación, colaboración y subordinación de la titular del poder ejecutivo al jefe máximo del estado mexicano. Andrés ha redactado un texto para Donald Trump, por primera vez no le escribe a sus pueblo ávido de leerlo. Tampoco se dirige a la base militante cuasi irracional del movimiento y mucho menos a la clase política guinda, que luce su limitada política y exhibe su carencia de clase. Andrés se dirige a los Norteamericanos que sí están en elección. La última frase de la carta dada a conocer el día de ayer, es un slogan de campaña, una promoción del voto por los demócratas.

“Por el bien de todos, que vuelva el otro Trump”, ¡toma chango tu banana! ¡Abuelita aquí está tu nieto! ¡Ay Papantla tu hijos vuelan!

Estoy absolutamente convencido de que la comunicación es cotidiana, de varias veces al día, fluida, constante, se toman decisiones, analizan escenarios, verifican versiones, corroboran datos. Una comunicación sin intermediarios, intérpretes y primer círculo cercano en el mismo cuarto. En esto no hay ambigüedades, la libertad y el poder no son juegos que se pueden perder.

Claudia y Andrés están tan conscientes de la magnitud del desastre y de la complicidad del gobierno con el crimen organizado que ellos personalmente están operando para que un Partido sin disciplina y un gobierno sin talento, hoy toquen por nota.

El texto del maximato no es una locura, un arrebato o franca necesidad de reflectores, no; es una estrategia perfectamente diseñada para llevar a Trump al terreno favorito de los morenistas: el mitin, la arenga, las marchas, los discursos, las consignas. Qué mejor oposición al imperialismo que un hombre que es la patria y que tiene todos los controles meta constitucionales del ejercicio del poder sin correr riesgo alguno desde la Guarida del Peje.

En diciembre de 1993, bajo la hermosa sombrilla del Museo de Antropológica de la CDMX, asistimos cientos de jóvenes, invitados a una comida con Carlos Salinas de Gortari. El TLC estaba recién firmado, la convención priísta había postulado a Luis Donaldo Colosio como candidato presidencial. Todo iba muy bien. Salinas en su mensaje, improvisó muchas partes y lo hizo muy bien, entre otras cosas, dijo: “las negociaciones con los Estados Unidos, fueron difíciles porque le tienen miedo a los mexicanos…” por su inteligencia, creatividad, inventiva y otros sustantivos.

Está anécdota viene a cuento porque la visita de los funcionarios de seguridad de los gringos para dar información a los funcionarios mexicanos fue un acto ingenuo, innecesario y cándido. Le tienen miedo a Morena.

Claudia ha protagonizado un papel de mujer indignada con una calidad histriónica que provocó que los funcionarios norteamericanos vinieran a decirle todo lo que saben y tienen, creyendo que el gobierno de México colaboraría con ellos.

La concentración del Domingo, el discurso de Sheinbaum y la epístola de López nos demuestran lo contrario.

Decía Alan Riding que la clase media de la sociedad gringa y su clase política le tenían desconfianza a los mexicanos porque siempre traemos un as, una millonésima opción, somos quienes hacemos las cosas se hacen “al ahí se va”, pero que se vea bien. Cierto, los mexicanos somos marrulleros, chuecos, escurridizos, agazapados, de compromisos débiles y debilidad en la palabra. Y nuestros gobernantes están dando cátedra de eso.

Ya me imagino las carcajadas que cimbraron los cimientos del palacio nacional cuando el secretario de seguridad nacional se retiró de la reunión. En fin.

Volviendo a la epístola Manuelina. Andrés está tensando la cuerda para que se rompa. El mejor escenario para la próxima elección, es que los norteamericanos hagan uso de la fuerza para detener a cualquier mexicano. La victoria política de los cuatroteístas es que el multicitado Trump se caliente y reviente contra México.

La estrategia está cantada: un día Claudia Sheinbaum le manda besos a Donald y al otro, Andrés Manuel lo cuestiona y arenga a los electores gringos a que voten por el reciente pasado.

 

Desde los Valles Centrales de Oaxaca, a 4

de junio del 2027.