¿Es seguro consumir maltitol?
¿Qué es y cómo se usa este edulcorante?
El maltitol es un edulcorante ampliamente utilizado en la industria alimentaria, sobre todo en productos “sin azúcar” o reducidos en calorías. Se obtiene a partir de la maltosa y pertenece al grupo de los polioles, también conocidos como alcoholes de azúcar. En el etiquetado de los alimentos aparece identificado como E-965 y puede encontrarse tanto en forma de polvo como de jarabe.
Su popularidad se debe a que aporta dulzor con menos calorías que el azúcar común y mantiene propiedades tecnológicas útiles, como estabilidad al calor y buena solubilidad en agua. Por estas razones, se emplea con frecuencia en bollería, chicles, dulces, postres, helados y algunos productos farmacéuticos.
Propiedades nutricionales del maltitol
Desde el punto de vista nutricional, el maltitol ofrece un dulzor cercano al del azúcar, entre el 75 % y el 90 %, pero con un valor energético menor. Aporta alrededor de 2.1 calorías por gramo, aproximadamente la mitad de las que contiene la sacarosa. Además, su índice glucémico es moderado, cercano a 35, lo que significa que eleva la glucosa en sangre en menor medida que el azúcar tradicional.
Estas características lo han convertido en una alternativa habitual para personas que buscan reducir su consumo de azúcares añadidos, aunque esto no implica que los productos que lo contienen sean necesariamente saludables.
Posibles efectos secundarios y recomendaciones
El consumo de maltitol está considerado seguro por organismos internacionales como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, la Organización Mundial de la Salud y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. No obstante, su ingesta excesiva puede provocar efectos gastrointestinales leves.
Entre los efectos más comunes se encuentran gases, hinchazón abdominal, diarrea y cólicos. Esto ocurre porque el maltitol no se absorbe completamente en el intestino delgado y puede fermentar en el intestino grueso. Por esta razón, se recomienda moderación, especialmente en personas con colon irritable o sensibilidad digestiva.
De hecho, la normativa europea obliga a advertir en el etiquetado que un consumo excesivo de polioles puede tener efectos laxantes cuando estos superan el 10 % del contenido del producto.
¿Es mejor que el azúcar?
El maltitol tiene menos calorías y un menor impacto glucémico que el azúcar, lo que puede representar una ventaja en contextos específicos. Sin embargo, la mayoría de los alimentos que lo contienen son ultraprocesados y de bajo valor nutricional. Por ello, especialistas en nutrición coinciden en que su consumo no debe fomentar una mayor ingesta de este tipo de productos.
En comparación con otros polioles, como el eritritol o el xilitol, el maltitol genera un mayor aumento de la glucosa en sangre. Frente a edulcorantes intensos como la sucralosa o el aspartamo, ofrece un sabor más similar al azúcar, aunque aporta calorías.
Uso en niños y personas con diabetes
Los niños pueden consumir maltitol, aunque con precaución, ya que son más sensibles a sus efectos digestivos. Además, muchos productos que lo contienen están dirigidos al público infantil, lo que refuerza la recomendación de limitar su consumo.
En el caso de las personas con diabetes, el maltitol puede formar parte de la dieta de manera controlada, ya que su impacto glucémico es menor que el del azúcar. Aun así, los expertos aconsejan vigilar las cantidades y no asumir que los productos “sin azúcar” son de consumo libre.
