Inteligencia artificial y violencias contra las mujeres
Por: Antonio López
Entre los últimos días de diciembre y los primeros de este enero, la red social X, antes Twitter, se convirtió en un espacio aún más nocivo para las mujeres, el fenómeno no es nuevo, desde que el empresario Elon Musk compró esa red social las ideas y el debate político partieron o, cuando menos, disminuyeron y el odio como discurso político empezó a ganar terreno, de esta forma, el algoritmo privilegia y da más alcance a las cuentas de derecha, favorece ese fenómeno político que es la manósfera o machosfera y suspende o elimina cuentas que se posicionan en contra del genocidio en Gaza, por citar algunos ejemplos.
Hoy, con el avance de Grok, la inteligencia artificial de esa red social, la violencia en contra de las mujeres avanzó, cientos de usuarios, en su mayoría desde cuentas que no permiten señalar a un responsable, pidieron a esa herramienta de inteligencia artificial que modificara la vestimenta de las mujeres y prácticamente las desnudara. Las afectadas buscaron canales para quejarse y buscar que esa forma de violencia se detuviera, sin embargo, sus quejas no fueron atendidas realmente por la empresa; como bien señala el Colectivo Las Tesis, el patriarcado late en las venas de gobiernos, medios de comunicación y empresas, por ello, en muchos casos, lo único que obtuvieron fue revictimización.
Esta lamentable experiencia abre varios frentes de debate, el primero tiene que ver con lo más urgente ¿cómo encontrar mecanismos de protección efectivos para las mujeres en las redes sociales?, en México tenemos una Ley Olimpia que tiene como fin reconocer y sancionar la violencia digital que atente contra la intimidad sexual de las personas, sin embargo, ante las denuncias de las mujeres que fueron víctimas, la Ley mostró sus limitaciones, ¿cómo se castiga a un usuario que ejerce este tipo de violencia si su lugar de residencia no es nuestro país?, ¿quién hace responsable al desarrollador de la IA si la empresa que lo promociona no tiene oficinas en México?, la propia secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, señaló que buscaron una reunión con directivos de “X” para atender estos casos, sin embargo, la respuesta fue que no tenían oficinas en nuestro país, es decir, se lavaron las manos y permitieron que la violencia digital siguiera reproduciéndose.
Otra discusión necesaria es sobre la ética y la inteligencia artificial. Las políticas de uso de Grok impiden generar imágenes explícitas de desnudos, es decir, los desarrolladores pensaron en un candado que aparentemente podía prevenir violencia digital contra las mujeres, ese es el primer espacio que debemos tener en cuenta, la IA debe ser desarrollada con principios éticos que impidan reproducir violencias, pero ¿cómo podemos evitar sesgos si la IA se alimenta con información generada en entornos violentos y discriminatorios? El camino parece estar en la mano del usuario final, es decir, quienes usamos estas herramientas debemos hacerlo considerando principios éticos que no vulneren a los sectores más desprotegidos y que no reproduzcan violencias como la violencia patriarcal. El filósofo italiano Franco “Bifo” Berardi ha sido crítico de esta opción, porque entiende que al igual que muchas otras tecnologías la inteligencia artificial nació como una herramienta al servicio de intereses colonialistas y de guerra, bajo esa lógica, ¿cómo podemos hablar de uso ético de una herramienta que nace con fines bélicos?
Por último, las mujeres han peleado y ganado sus espacios tanto en lo laboral, político, académico, deportivo, etcétera, con su mayor participación en la vida pública del país hemos avanzado en una visión institucional que poco a poco ha ido reduciendo las violencias que antes estaban normalizadas, hace falta mucho por avanzar, la ONU Mujeres ha dicho que si avanzamos tan lento como hasta ahora tardaremos 300 años en alcanzar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, por eso es preocupante que las redes sociales se conviertan en una extensión de la violencia patriarcal, porque reduce su participación en el debate sobre temas de interés general, la violencia digital de la que muchos fuimos testigos responde también a una lógica en la que se busca que las mujeres regresen al ámbito de lo privado, como si estuviéramos en el siglo XVIII. Señalar y denunciar que medios de comunicación, empresas y gobiernos no están cumpliendo con la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres es lo mínimos que debemos hacer.
Las opiniones expresadas en este artículo son exclusiva responsabilidad del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial de Cadena Politica. El contenido ha sido publicado con fines informativos y en ejercicio de la libertad de expresión.
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