Ley Goldwater-Nichols. Entender cómo entiende Trump la Seguridad Nacional

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Por Salomón Rosas.

 

En Estados Unidos de América (EUA) la Ley Goldwater-Nichols de 1986 modificó la Ley de Seguridad Nacional de 1947 y su publicación responde a un mandato legal que obliga al Presidente de ese país, hoy Donald Trump, a informar periódicamente al Congreso sobre los intereses nacionales, las amenazas prioritarias y los medios para afrontarlas. Si bien es cierto, la semana pasada hablamos y dimos cuenta del Acuerdo sobre el que se basa la Cooperación en materia de Seguridad entre México y Estados Unidos de América cuyo objetivo central, plasma el documento, es “desmantelar la delincuencia organizada transnacional mediante una mayor cooperación entre nuestras respectivas instituciones de seguridad nacional y fuerzas del orden, y autoridades judiciales. Además, estamos trabajando para hacer frente al movimiento ilegal de personas a través de la frontera” y también dijimos que nos parece que podemos beneficiarnos de la cooperación siempre y cuando ésta garantice la Soberanía y la Independencia de nuestra Nación, temas torales que por cierto nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha enfatizado en todo momento; nos parece que ante la importancia del asunto y las implicaciones que tiene y tendrá en el futuro inmediato, es conveniente entender cómo entiende el poderoso gobierno del vecino país la Seguridad Nacional y dimensionar el tamaño de los retos que tenemos por delante si pretendemos más bien una integración de carácter económico en una vecindad nada distante.

Para ese efecto, hemos recuperado un documento publicado el 15 de diciembre pasado por el “Real Instituto El Cano” -Fundación española que desde hace más de 20 años se dedica a analizar los retos globales y su gobernanza analizando la realidad internacional y las transformaciones mundiales- en el que habla sobre las Claves de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y en el que define que las Estrategias de Seguridad Nacional (ESN) de Estados Unidos (EUA) constituyen un instrumento central de articulación del pensamiento estratégico estadounidense. Muy importante aseveración la anterior dado que debemos ubicarnos que se trata de la cosmovisión que tienen los que ejercen el poder de la principal potencia militar a nivel mundial y pues son con los que convivimos día con día y con los que tenemos una frontera terrestre de más de 3 mil kilómetros con las oportunidades y complejidades inherentes que brinda. El documento señala que la ESN es el marco que ordena el conjunto de la acción exterior, la planificación militar, la diplomacia, la política económica internacional y …, en este sentido, deben cumplir una doble función: interna, al coordinar una burocracia de seguridad nacional, y externa, al proyectar hacia aliados, rivales y socios la visión estratégica de Washington sobre el orden internacional. Ósea, la ESN es el documento rector con el cual opera el inquilino de la Casa Blanca.

Hay una sección de la ESN que, textualmente aparece como “¿Qué queremos en y del mundo?” y la perspectiva es que el hemisferio occidental sea “lo suficientemente estable y bien gobernado” para controlar las migraciones ilegales y el narcotráfico así como para protegerlo “de incursiones extranjeras hostiles o del control de activos clave”; todo ese apartado justifica el redespliegue de buena parte del aparato militar. Es muy pero muy importante saber y entender que los ejes hemisféricos de la ESN son enlist and expand (“alistar e incrementar”), y que se refieren a la vía más directa para alcanzar los objetivos planteados en la que se quiere encuadrar a los amigos tras sus metas, incrementando su número y favoreciendo a los gobiernos, partidos políticos y movimientos afines para que, por convicción o bajo presión, elijan EUA como el primer socio, descartando otras colaboraciones. Nos dice el Real Instituto El Cano que la estrategia busca sumar a “los campeones regionales”, aunque sin definirlos. En el plano económico, la ESN se centra en exaltar las virtudes de la economía estadounidense, en particular, su capacidad innovadora, sus mercados de capitales desarrollados con el dólar como moneda de referencia mundial y el sector tecnológico más avanzado y rentable del mundo. Asimismo, enumera sus objetivos de reindustrializar la economía estadounidense, apoyando a la clase media y controlando las cadenas de valor y las capacidades productivas; devolver la libertad económica a su ciudadanía por medio de rebajas impositivas históricas y desregulación; invertir en tecnologías emergentes y ciencia básica; y preservar el dominio del sector financiero estadounidense.

En cuanto a Migraciones, la ESN presenta la inmigración como una amenaza en toda regla a la seguridad nacional y en su texto dice que se requiere “pleno control sobre nuestras fronteras y nuestro sistema de inmigración” evitando cualquier referencia a la aportación positiva de los inmigrantes al país. En la nueva estrategia se sostiene que los Estados soberanos deben cooperar para “detener, en lugar de facilitar, flujos de población desestabilizadores”. Las afirmaciones de carácter estructural que encontramos en el documento de la ESN como “la era de la migración masiva ha terminado” y la idea de que “la seguridad fronteriza es el elemento principal de la seguridad nacional” nos ayudarán a entender que el control migratorio se ha convertido en un principio rector de la seguridad nacional de la primera potencia militar mundial cuyas decisiones las impulsa una persona con las características y personalidad que conocemos del Mandatario Norteamericano. Por lo tanto, entender cómo entiende Donad Trump la Seguridad Nacional es fundamental para México para identificar nuestras áreas de oportunidad.