Robo nocturno golpea a familia de Jilotepec
¿Cómo ocurrió el hurto de los animales?
El robo de borregas en el pueblo de Calpulapan, municipio de Jilotepec, dejó un fuerte malestar entre los habitantes después de que una familia descubrió la desaparición de sus animales entre la noche del 18 de noviembre y la madrugada del 19. Al revisar el corral al amanecer, la familia confirmó que el rebaño ya no estaba y que la noche terminó en una pérdida que consideran devastadora.
La familia explicó que los responsables rompieron la chapa del acceso y tronaron el candado para entrar sin resistencia al área donde descansaban las borregas. Además, mencionaron que los ladrones se llevaron incluso la chapa dañada, lo cual evidenció el nivel de descaro con el que actuaron. El hurto afectó de manera especial al hijo menor, quien cuidaba a los animales a diario y ahora enfrenta la desaparición de todo su esfuerzo.
¿Qué reacción generó el hecho entre los vecinos?
Tras el hallazgo, la familia pidió apoyo urgente a la comunidad para localizar las borregas robadas. A través de redes locales, solicitaron a los habitantes revisar cualquier publicación sospechosa en la que alguien ofrezca animales similares. De igual manera, insistieron en prestar atención a ruidos inusuales durante la noche, como ladridos constantes de perros, ya que cualquier actividad extraña podría indicar movimientos relacionados con el robo.
La situación provocó un ambiente de molestia generalizada. Los vecinos expresaron un profundo hartazgo porque este tipo de hechos ocurre con mayor frecuencia mientras la autoridad municipal no responde con la rapidez ni la firmeza necesarias. La comunidad consideró que la inseguridad avanza con pasos largos y que Jilotepec muestra flaquezas evidentes para contenerla.
¿Qué se busca lograr ahora tras el robo?
La familia continúa difundiendo la imagen del rebaño para que los habitantes identifiquen cualquier intento de venta. Solicitan que quien tenga información la comparta de inmediato por los canales comunitarios. También recomiendan mantener vigilancia adicional durante la noche para evitar nuevos incidentes que dañen a más familias.
Además, los afectados señalaron la irrelevancia de la intervención municipal hasta el momento, ya que no han recibido apoyo concreto ni avances visibles en la búsqueda. La falta de una respuesta sólida alimenta la percepción de abandono y deja a la comunidad con la sensación de que enfrenta sola un problema que debería combatir la autoridad.
La prioridad ahora consiste en recuperar las borregas y frenar una situación que ya provoca desconfianza y preocupación. El robo no solo representa un daño económico, sino también un golpe emocional que deja un fuerte sentimiento de frustración. La comunidad espera que la difusión, la vigilancia y la presión social impulsen acciones reales ante un clima de seguridad que, según los vecinos, se deteriora sin control.

