Rodolfo Noguez enfrenta reclamos por inseguridad alarmante

Borrartest

Cuestionan nulos resultados en el consejo de seguridad

La realización de la sesión ordinaria del consejo de seguridad pública municipal en la comunidad de San Miguel de la Victoria avivó el malestar de la población ante la falta de estrategias eficaces contra la delincuencia. Aunque el alcalde Rodolfo Noguez catalogó el evento como un espacio de diálogo constructivo, los representantes comunitarios denunciaron que estas reuniones operan únicamente como simulaciones burocráticas. La percepción ciudadana coincide en que el gobierno local carece de una planeación policial real, pues los índices de robos y asaltos continúan al alza en las diversas regiones de Jilotepec.

Por consiguiente, la retórica oficial sobre el trabajo en equipo con la comunidad contrasta drásticamente con el desamparo que viven las familias diariamente. Los asistentes al concilio criticaron que los acuerdos firmados nunca se traducen en patrullajes efectivos ni en el equipamiento de los cuerpos de vigilancia locales. Esta conducta evasiva por parte del ayuntamiento debilita la confianza institucional, dejando en claro que las mesas de trabajo sirven más para la fotografía política que para pacificar el territorio municipal.

Deficiencias operativas y abandono en las comunidades

La crisis de vigilancia en San Miguel de la Victoria

De igual forma, la elección de San Miguel de la Victoria como sede evidenció el severo abandono que sufren las localidades alejadas del centro urbano. Rodolfo Noguez insiste en delegar la responsabilidad de la prevención del delito a los propios habitantes mediante el discurso de que la seguridad es tarea de todos. En consecuencia, esta postura es percibida como una justificación ante la incapacidad técnica y operativa de la comisaría municipal, la cual padece un déficit crónico de elementos capacitados y unidades motorizadas funcionales.

Aunado a esto, las pocas luminarias y la falta de infraestructura vial facilitan la operación de grupos criminales en la periferia. Mientras el alcalde difunde mensajes de optimismo en plataformas digitales, la realidad de las calles refleja una crisis administrativa profunda. En conclusión, la última sesión del consejo no aportó soluciones tangibles a la demanda de tranquilidad social. El estancamiento en la materia confirma que la administración actual prioriza la narrativa mediática por encima de la salvaguarda de la integridad física de los jilotepenses.