¿Por qué el registro preocupa al sector telecom?
El nuevo padrón de telefonía móvil que impulsa el Gobierno Federal podría convertirse en un obstáculo para la industria de telecomunicaciones y para los millones de turistas que visitarán México durante el Mundial de Futbol 2026.
Según el calendario oficial, las empresas deberán registrar todas las líneas activas antes de julio de 2026, justo cuando el país recibirá a más de 6 millones de visitantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el torneo será una oportunidad para mostrar la amistad y unión de América del Norte. Sin embargo, expertos advierten que las exigencias del padrón podrían saturar los sistemas y complicar la conectividad de los usuarios, tanto nacionales como extranjeros.
¿Qué retos enfrentan las empresas móviles?
El nuevo registro de líneas exigirá que cada número activo, nacional o extranjero, quede vinculado con una CURP o identificación oficial. En México existen 157 millones de líneas móviles, y la cifra podría superar los 160 millones durante el evento deportivo.
Esto representa una carga operativa sin precedentes para Telcel, AT&T, Altán Redes y los operadores móviles virtuales. La ley obliga a registrar también las SIM físicas y e-SIM, lo que aumentará los costos técnicos, financieros y humanos.
De acuerdo con la directora de Regulatory Experts, Isabel Reza, el calendario del registro “no consideró el impacto del Mundial”, y los plazos “coincidirán con la llegada masiva de turistas”. Además, advirtió que el proceso generará presiones económicas y retrasos en las plataformas.
¿Habrá margen para una prórroga?
El primer plazo clave se cumple el 27 de noviembre de 2025, cuando las compañías deberán comenzar con la integración del padrón. Sin embargo, algunos especialistas sugieren que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) evalúe una extensión de los plazos para evitar una crisis de conectividad.
Reza explicó que extender los tiempos sería fundamental para garantizar un registro ordenado y funcional: “Será una carga regulatoria abrumadora, especialmente en plena temporada mundialista”.
La CRT, órgano señalado por su falta de autonomía, enfrenta así la responsabilidad de evitar un escenario que podría afectar la imagen internacional de México y el desempeño tecnológico durante el Mundial.
El reto será equilibrar los objetivos de seguridad nacional y control de líneas con la eficiencia operativa del sector telecom, en un año en que el país busca mostrarse al mundo como un anfitrión moderno y conectado.

