El desafío de cursar un posgrado clínico en Estados Unidos desde septiembre de 2025.
Por:Tomás Barrientos Fortes.
El posgrado clínico en Estados Unidos se ha vuelto complicado para médicos extranjeros, incluidos los mexicanos. Muchos solicitan estas plazas con la intención de quedarse a trabajar allí y no regresar a México.
En 1976, el presidente Richard Nixon impulsó cambios migratorios que limitaron a los médicos en residencia con visa J-1 a permanecer en Estados Unidos por un máximo de cinco años, exigiendo que regresaran a su país por al menos dos años antes de solicitar volver como especialistas. Además, se comenzó el proceso de revalidación de estudios médicos, vigente actualmente.
La alternativa se centró en solicitar la visa H-1B desde el principio, ya que cambiar de visa después requería regresar dos años al país de residencia original. Además, si el estudiante buscaba cursar un posgrado en Estados Unidos con visa J-1, debía solicitarla desde su país de residencia, evitando que usaran otro país como paso previo para mudarse a Estados Unidos. ii
El proceso se ha vuelto más complejo para los médicos que consideran trasladarse a los Estados Unidos con la visa H-1B, debido al aumento en el costo asociado. El montoha pasado de $1,500 USD a $100,000 USD, lo que representa una dificultad significativa para muchos estudiantes interesados en trabajar en su campo profesional
en Estados Unidos. iii
El cambio requiere que los estudiantes planifiquen su vida más allá de elegir un lugar de formación. Por el tiempo, esfuerzo y costos involucrados, quienes deseen estos estudios deben tener objetivos claros que superen simplemente la preferencia personal por una residencia profesional.
¿Qué es mejor para el estudiante de un posgrado clínico en los EstadosUnidos, ingresar con visa J-1, o H-1B?
Los estudiantes de medicina que deseen hacer un posgrado clínico en Estados Unidos deben contar con un alto grado de madurez y una visión clara sobre su vida profesional. Es fundamental que reciban orientación de tutores para planear su futuro, considerando tanto el ingreso a programas formativos como las oportunidades de empleo tras el entrenamiento. Deben buscar programas que faciliten la búsqueda de plazas de residencia y trabajo, ya que pocas instituciones están dispuestas a cubrir los $100,000 USD que cuesta la gestión de la visa H-1B; y sin este apoyo, no podrán permanecer en EE. UU. al concluir su posgrado.
Esto también permite apoyar a estudiantes que buscan posgrados en Estados Unidos, bajo el compromiso de regresar a trabajar a su empresa, ya sea pública o privada, tras finalizar su formación. Pueden ingresar con una visa J-1, presentando su proyecto de vida a la universidad receptora y al Departamento de Estado, organismo encargado de expedir estas visas.
El número de médicos extranjeros haciendo residencia en Estados Unidos es alto. Según un estudio publicado en el Boletín de la Asociación Médica Norteamericana, se estima que unos 90,000 médicos estarán trabajando allí en 2025, lo que ayudará a reducir significativamente el déficit de personal médico. v
Muchos hospitales recurren a graduados de medicina en el extranjero debido a la escasez o insuficiente cantidad y calidad de profesionales médicos en Norteamérica.
Sin embargo, esto aumenta la complejidad y los gastos institucionales, pues las cuotas financieras para incorporar a estos especialistas crecerán un 67% solo en costos de visado, impactando aún más en los elevados precios de la atención médica
norteamericana.
Este tema es relevante para las próximas negociaciones del tratado de libre comercio. La migración de médicos mexicanos ha beneficiado a la población hispanoparlante en Estados Unidos. Sin embargo, la postura antiinmigrante del gobierno actual limita las oportunidades para que médicos graduados en México realicen posgrados en ese país.
21 de septiembre de 2025.
