SOLIDARIDAD CON LAS VÍCTIMAS DEL ACCIDENTE DE LA PIPA DE GAS EN IZTAPALAPA

La Conferencia del Episcopado Mexicano expresa su profundo dolor y empatía con las
víctimas del lamentable accidente ocurrido en la Alcaldía Iztapalapa, donde la explosión de una
pipa de gas ha dejado un saldo de varias personas fallecidas, muchos heridos y numerosas
familias afectadas.
Como pastores de la Iglesia de México, elevamos nuestras oraciones al Señor de la Vida
por el eterno descanso de quienes han partido a la Casa del Padre, pedimos también por la pronta
recuperación de los heridos; y queremos hacer llegar nuestra palabra de consuelo y esperanza a
los hermanos que hoy sufren por la pérdida irreparable de sus seres queridos. Les acompañamos
con la certeza de la fe en Cristo resucitado, que es «consuelo en la tribulación y esperanza que no
defrauda» (cfr. Rm 5,5).
Reconocemos el esfuerzo de los cuerpos de emergencia, de las autoridades civiles y de
tantos ciudadanos solidarios e invitamos a todos a mantener viva la unidad y la colaboración
ante este doloroso acontecimiento.
La Iglesia reitera su compromiso de cercanía con los más vulnerables y de
acompañamiento en este momento de prueba, recordando que la caridad cristiana se hace
concreta en la ayuda fraterna y en la oración perseverante.
Pedimos a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre amorosa de todos los mexicanos, que
cubra con su manto a las familias que sufren y les conceda fortaleza, fe y esperanza en medio del
dolor.
En Cristo, nuestra paz.
+ Ramón Castro Castro
