La modelo Linda Evangelista, de 56 años, explicó a través de su cuenta de Instagram el motivo por el cual se encuentra “irreconocible” a consecuencia de un tratamiento médico estético.

Evangelista denuncia haber quedado “permanentemente deforme”, después de que la criolipolisis (una intervención para reducir grasa) a la que se sometió surtiera el efecto contrario, explica en un comunicado que titula “La verdad, mi historia”.

Explicó que había desaparecido de la escena pública y no había vuelto a las pasarelas: “he sido brutalmente desfigurada por el procedimiento CoolSculpting de Zeltiq, que hizo lo opuesto a lo que había prometido”, explica.

“Aumentó mis células grasas en vez de disminuirlas y me ha dejado permanentemente deformada incluso tras someterme a dos dolorosas cirugías correctoras, sin éxito. Me he quedado, como han dicho algunos medios, ‘irreconocible'”, añade.

“He desarrollado hiperplasia adiposa paradójica, o HAP”, explicaba Evangelista, “un riesgo del que no se me había informado antes del procedimiento”.

La supermodelo afirma que la hiperplasia no solo ha destruido su manera de vivir, sino que además le ha sumido en una profunda depresión. “Estoy en un ciclo de profunda depresión, honda tristeza, y en las más bajas cotas de autodesprecio. Me he convertido en una reclusa”.

Con esta denuncia, concluye en el comunicado, “intento librarme de mi vergüenza y hacer pública mi historia. Me gustaría salir por la puerta de mi casa con la cabeza bien alta, a pesar de que ya no me parezco a mí misma”.