Revelan expediente de la SSPC sobre la cogobernanza criminal en municipios del Edoméx con foco principal en Ecatepec y Texcoco
El Estado de México y los nexos institucionales
Un expediente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reveló una preocupante cogobernanza criminal en la periferia del Estado de México. Este documento oficial documenta cómo al menos diez organizaciones delictivas han consolidado un inmenso poder al amparo de diversas administraciones locales. En municipios densamente poblados como Ecatepec, Tecámac, Chalco y Texcoco, el crimen organizado se integró estructuralmente al poder político. Las autoridades federales señalan que estos grupos aportan votos y financian eventos, mientras los ayuntamientos entregan la gestión de diversos servicios públicos.
El monstruo de la metrópoli y la cogobernanza criminal
La investigación federal, que acumula múltiples seguimientos desde el año 2020, se centra prioritariamente en la zona oriente y noreste mexiquense. En esta extensa región han germinado grupos violentos como La Chokiza, los Uber’s, los Vampis y la Nueva Alianza. Estas estructuras delictivas iniciaron robando autopartes, pero ahora controlan los préstamos abusivos, la extorsión comercial y la venta ilegal de hidrocarburos. Los reportes de inteligencia confirman que estas organizaciones locales decidieron tomar el control de sus calles mediante una efectiva cogobernanza criminal. Incluso han logrado ganar lucrativas licitaciones públicas en los municipios donde mantienen una fuerte injerencia operativa.
La Chokiza: un claro ejemplo de impunidad política
El caso más sintomático documentado dentro del extenso expediente federal es el crecimiento desmedido de la organización conocida como La Chokiza. El informe detalla que el líder criminal Alejandro Gilmare Mendoza presuntamente financió las aspiraciones políticas de la actual alcaldesa de Ecatepec. Según los datos obtenidos, esta red delictiva ha trabajado muy de cerca financiando acciones políticas para la presidenta municipal Azucena Cisneros. Esta asociación evidencia una cogobernanza criminal donde el presupuesto público financia al crimen y asegura la permanencia del grupo político. Además, tras la captura del líder original, “El Deivid” tomó el control operativo de las peligrosas células de extorsión barrial.
Consecuencias sociales de la cogobernanza criminal
Expertos en la materia equiparan esta severa degradación institucional mexiquense con crisis políticas que han fracturado violentamente a otras entidades federativas. El criminólogo Alberto Martínez Guzmán advirtió que no existe actualmente ninguna autoridad local capaz de controlar realmente lo que sucede. Las contraprestaciones del poder municipal incluyen otorgar jugosos contratos directos para operar la recolección de basura o ejecutar pavimentaciones comunitarias. Esta simbiosis de mutuo beneficio mantiene a la región en una constante zozobra ciudadana sin una intervención judicial efectiva del Estado. La Guardia Nacional y la Secretaría de Marina ya tienen copias íntegras de este delicado documento gubernamental confidencial.
Con información de David Fuentes | La Silla Rota.
