La crisis del sector eléctrico crece por momentos en el Reino Unido. Dos nuevas distribuidoras han quebrado este miércoles y ya suman seis en un mes.

Con esta nueva víctima, la cifra de hogares cuyo suministro se ha visto afectado asciende ya a 1,5 millones. Una situación que preocupa al Gobierno, que ya ha advertido de que los precios de la electricidad se van a mantener en niveles más altos de lo normal a largo plazo.

La clave está en que el coste de la luz y el gas en el mercado mayorista británico para abastecer a un hogar medio alcanza las 1.600 libras, pero el regulador del sector, Ofgem, impone un precio máximo a los consumidores. Hasta ahora era de 1.138 libras, aunque subirá a 1.277 el próximo 1 de octubre. Aun así, las pérdidas son enormes, de más de 300 libras por familia y año, con lo que estos clientes son un agujero negro para las compañías.

UK Ofgem Announces 9 Point Decarbonisation Action Plan – Intelligent Living

Y las grandes empresas que están teniendo ganancias en el lado mayorista pueden sobrevivir a un cierto nivel de pérdidas en la distribución minorista, pero las más pequeñas que viven únicamente de la distribución están en grave riesgo. Este miércoles han caído Avro Energy y Green Supplier, y el miedo es que esta crisis acabe por llevarse por delante a todas las pequeñas distribuidoras del país, dejando en pie solo a los productores-distribuidores, con el consiguiente golpe a la competencia en el sector.

Avro Energy and Green both go into administration leaving 835,000 without a supplier

El ministro de Empresa británico, Kwasi Kwarteng, dejó esta mañana sobre la mesa la posibilidad de copiar el modelo español e imponer un impuesto a los beneficios ‘caídos del cielo’ de las productoras que trabajan con renovables o centrales nucleares. “No soy un fan de los impuestos a las ganancias repentinas, déjenme aclararlo”, dijo. “Pero, por supuesto, estamos hablando de un ecosistema completo y tenemos que pensar en cómo podemos hacer que el sector de la electricidad en su conjunto se ayude a sí mismo”, con lo que no descarta forzar a las empresas más beneficiadas a ayudar a las perdedoras de la crisis.

Kwarteng confió en que las familias afectadas pudieran encontrar un nuevo proveedor eléctrico, pero anunció que tienen en marcha un plan de emergencia por si algunas necesitan ayuda o por si la cifra de quiebras sigue aumentando y una avalancha de hogares necesita reconexiones inmediatas.

Emma Pinchbeck, directora de Energy UK, la asociación de las empresas del ramo, culpó al diseño del mercado eléctrico. “La verdadera preocupación es que el sector sea tan frágil en su conjunto. Las empresas que podrían captar clientes tienen miedo por el coste que les supondría. Es posible que incluso empresas solventes y bien gestionadas van a quebrar”, agregó. “Eso es culpa tanto del impacto de los precios como del diseño del mercado”.

El precio mayorista de la electricidad en el Reino Unido ronda entre las 150 libras por megavatio hora (174 euros) y las 200 libras (232 euros) este miércoles, tras haber registrado picos de hasta 3.000 libras a lo largo del mes.