Espeleólogos del Equipo de Exploración de Cuevas de Omán (OCET) llevó a cabo lo que se considera el primer descenso al fondo del legendario Pozo de Barhout, una maravilla natural temida por muchos lugareños, que ancestralmente la han considerado una prisión para genios.

El “Pozo del Infierno”, como se le conoce localmente, tiene unos 30 metros de ancho y 112 metros de profundidad en suelo desértico de la provincia oriental de Al-Mahra, en Yemen. Durante siglos ha sido fuente de inspiración para leyendas e historias sobre hechos paranormales.

En su interior, el equipo de exploración encontró serpientes, animales muertos e incluso perlas de cueva.

“Había serpientes, pero no te molestan a menos que tú las molestes”, dijo este miércoles a la AFP Mohammed al-Kindi, profesor de geología de la Universidad Tecnológica Alemana de Omán.

“Sentimos que este proyecto revelaría una nueva maravilla y una parte de la historia de Yemen”, añadió.

En el pozo se recogieron muestras de agua, rocas, tierra y algunos animales muertos, pero aún no han sido analizados, precisó Al-Kindi, y anunció que pronto se hará público un informe.