Esta mañana la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó la clausura de operaciones en un relleno sanitario por contaminar con lixiviados a la Presa Madín en el Estado de México, que a su vez provocó la muerte de una gran cantidad de peces.

A través de un comunicado, la Profepa informó que se tomó esta medida tras realizar una inspección en el relleno sanitario en conjunto con la Dirección de Administración del Agua del Organismo de Cuenca del Valle de México.

posteriormente, se descubrió que el relleno sanitario de residuos sólidos urbanos y de manejo especial concesionado para su operación a una empresa recibe diariamente en promedio 2,200 toneladas de estos contaminantes, en Naucalpan de Juárez, Estado de México.

“Durante la visita se observó la fuga de lixiviados con un flujo notable que afectó al arroyo San Juan, que es afluente de la Presa Madín, situación que pudo causar la mortandad de peces presentada recientemente”, manifestó la Profepa.