Tomarse selfies con el presidente que acuñó la frase “un peligro para México” y ser fan del enemigo político número 1 del presidente Andrés Manuel López Obrador no parece ser una contradicción –hasta biológica, dirían los clásicos– para aspirar a una candidatura de alto nivel en Morena.

O, al menos, eso cree Maki Ortiz, alcaldesa en Reynosa quien, al mismo tiempo que busca ser la nominada morenista al gobierno de Tamaulipas, presume sus fotografías con Felipe Calderón y Ricardo Anaya.

Dos imágenes son parte de los trofeos en la egoteca de Maki Ortiz: una selfie que tomó el propio Felipe Calderón —ya como expresidente— junto a ella, sonriente, durante un evento público y una imagen que alguien tomó para la alcaldesa de Reynosa en algún aeropuerto abrazada a Ricardo Anaya. 

Las imágenes han circulado en varios chats de morenistas, quienes se preguntan si Maki Ortiz realmente tiene bien puesta la casaca de Morena o aún siente nostalgia por sus tiempos como integrante del equipo panista.

La médica cirujana de 59 años había cargado durante décadas con su credencial de militante blanquiazul hasta hace apenas unas semanas,  cuando renunció al partido poco después de la elección del 6 de junio pasado.

UNA MORENISTA AMIGA DE CABEZA DE VACA

Como panista de toda la vida, Maki Ortiz fue muy cercana al actual gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca —quien también inició su carrera política siendo alcalde de Reynosa— e, incluso, su nombre ya sonaba como posible candidata panista al gobierno del estado.

Su arraigo con la oposición a Morena es público y de largo pasado: fue diputada local panista entre 2003 y 2006 e hizo mancuerna con su entonces querido amigo Cabeza de Vaca para que Reynosa y sus distritos electorales dejaran de ser territorio priísta y se tiñeran de azul.

A punto de dejar su curul en el Congreso local, Maki Ortiz hizo una aguerrida campaña a favor de Felipe Calderón en Tamaulipas, se unió a la campaña negra contra Andrés Manuel López Obrador y operó contra la campaña “voto por voto, casilla por casilla”.

En 2012 fue candidata al Senado de la República por Acción Nacional y volvió a arremeter contra el hoy presidente como aliada de la entonces nominada presidencial Josefina Vázquez Mota. 

“¡No a la demagogia! ¡No al populismo! ¡Sí a un gobierno diferente! ¡Sí a Josefina Vázquez Mota!”, arengó Maki Ortiz —originaria de Chihuahua, no de Tamaulipas— en un mitin en Reynosa, donde los cronistas locales consignaron su comodidad en un ambiente totalmente antilopezobradorista.

Cuatro años después Maki Ortiz pidió licencia al cargo de senadora y “chapulineó” hasta la presidencia municipal de Reynosa, el feudo de los Cabeza de Vaca. Entre sus primeros actos como alcaldesa fue nombrar a su hijo Carlos Peña Ortiz como titular del DIF municipal, lo que la acercaría a Morena unos años después.

Su gestión como alcaldesa estuvo repleta de polémicas –la falta de agua, la deficiencia de servicios urbanos, acusaciones de nepotismo y una supuesta colusión de policías municipales con el crimen organizado– que no le impidieron conseguir, de nuevo, una candidatura panista para buscar su reelección en 2018.

Hace tres años Maki Ortiz repitió la fórmula de ser animadora de la candidatura presidencial de Acción Nacional y una dura crítica a Andrés Manuel López Obrador, a quien tachaba de demagogo y de irresponsable en sus promesas electorales.

Claro que Ricardo Anaya es la mejor opción. Es una persona muy preparada, una persona que es muy capaz, una persona carismática, que suma a todo este bloque de gente joven, pujante que está construyendo el paí­s”, dijo la médica hace apenas tres años.

Sin embargo, los halagos al panismo en boca de la médica cirujana se acabaron pronto cuando operó a favor de que su hijo Carlos Peña se quedara con su lugar en la presidencia municipal de Reynosa.

El PAN le negó la entrada al joven político como su candidato para este 2021 y Maki Ortiz decidió dar la vuelta y tocar las puertas de Morena para que recibieran a su primogénito. El lazo sanguíneo fue más fuerte que el de la militancia y la mamá supuestamente ayudó a que su hijo, un novato en Morena, derrotara a Acción Nacional en una de sus zonas de mayor arraigo.

La noche de la elección Maki Ortiz felicitó en Twitter la victoria de su hijo, un acto de traición que Cabeza de Vaca no perdonaría. Su castigo: expulsarla del partido –junto con 95 panistas más– por operar a favor de Morena.

“PRIMERO LA FAMILIA”

Sabedora de que sus días estaban contados en el PAN, Maki Ortiz se adelantó y renunció a su partido para dar un salto de altura y distancia: abandonar a sus compañeros derrotados y aterrizar en Morena, que ya controla la mayoría en el Congreso estatal y se perfila como el partido favorito para ganar la elección gubernamental del próximo año.

“En el PAN te expulsan si felicitas y abrazas a tu hijo cuando gana una elección, solo porque ganó por otro partido! Por eso el PAN pierde y pierde elecciones por actitudes retrógradas! Uff!

“Decido amar a mi hijo primero que al partido! Nunca lo acompañé en campaña, pero si lo felicité cuando ganó! Y lo vuelvo a hacer!!. Y lo vuelvo a felicitar! Primero la familia! Harta de actitudes retrógradas!. Sin palabras….. felicidades mi amor, orgullosa de ti, de tu trabajo, de tu valor, de tu corazón !”, tuiteó Maki Ortiz en sus últimas horas como panista.

Ahora, como nueva morenista, Maki Ortiz quiere llevar más lejos su traición al PAN: arrebatar la nominación a la gubernatura con Morena y quedarse con la silla de quien fue su viejo amigo y ahora rival.

Pero la lucha por esa candidatura, aseguran en Morena, luce complicada para la alcaldesa que va de salida: tiene enfrente a un político cercano al presidente López Obrador que va en ascenso en las encuestas, Rodolfo González Valderrama, director general de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC); y al senador Américo Villarreal, cuyo padre ya gobernó Tamaulipas, ambos favoritos en el partido del presidente.

Y también están anotados en la carrera el senador suplente Alejandro Rojas Díaz Durán y José Ramón Gómez Leal, conocido como “El JR”, delegado del gobierno federal en la entidad.

La única mujer en la contienda es también la única con un pasado reciente panista que deberá explicar por qué presume tanto las fotos con los opositores del presidente al tiempo que quiere las simpatías de Morena.

¿O será que no hay explicación que importe y las fotos de Maki Ortiz dicen más que mil palabras?