A poco más de seis años de la colocación de la primera piedra del Instituto Jalisciense de Cancerología (IJC), el edificio se encuentra en obra negra con sólo el 30% de su avance, sin que la nueva administración estatal invirtiera en su seguimiento.

De acuerdo con lo dicho por el gobernador de Jalisco durante su rueda de prensa semanal, esta fue una de las obras que “dejó tirado” el gobierno anterior que no tuvo la ejecución adecuada durante su comienzo, ante lo cual se comenzó un proceso de investigación por parte de la contraloría estatal a fin de identificar cómo se invirtieron los recursos invertidos.

A partir de ello, aseguró, es que se prevé que el proyecto del nuevo IJC tenga una reestructuración para su operación, por lo cual ya se lleva a cabo la elaboración de un plan de intervención que, apuntó, deberá de quedar listo este mismo 2021 a fin de que puedan asignarse los recursos para la continuación del IJC, ahora sí, en el Presupuesto de Egresos de 2022.

“Muy probablemente tenga que haber un replanteamiento del proyecto como originalmente fue concebido. Estamos tratando de vincular en la estrategia un reforzamiento en la prestación de los servicios de la OPD Servicios de Salud Jalisco, particularmente para fortalecer lo que hoy estamos haciendo en el Hospital de Zoquipan, estamos tratando de ver cómo le sacamos el mayor provecho posible, pero sí es una de esas obras que tenemos que poner en la ruta de terminación del próximo año”, dijo el gobernador.

Aseguró que el tema se había postergado debido que primero era necesario realizar la auditoría de lo ya ejecutado, sin embargo no quedará inconcluso, y que se echará a andar como los proyectos de salud que la administración pasada dejó sin terminar, como el Hospital de Mazamitla, el de Cihuatlán, o el de Lagos de Moreno, entre otros.