General Motors está compuesta por marcas de la talla de Cadillac, Chevrolet y GMC, entre otras, siendo la responsable de la llegada de algunos automóviles de altas prestaciones como los Camaro ZL1 1LE, Corvette ZR1, CT4 y CT5-V Blackwing, es decir, unos productos que son capaces de sacar una sonrisa a cualquier amante de las cuatro ruedas. Sin embargo, al igual que otras marcas, el futuro es ecológico y estas bestias no tienen cabida en él, al menos tal y como las conocemos ahora.

Adiós a los motores de combustión

Decimos esto porque el gigante estadounidense ha emitido un reciente comunicado en el que anuncia una importante inversión de cara a los próximos cinco años, concretamente de 27.000 millones de dólares (más de 22.000 millones de euros al cambio), con el objetivo de desarrollar vehículos eléctricos y autónomos. Esto deja en un segundo plano a los automóviles de combustión interna tradicional y es que este tipo de productos dejarán de tener cabida en la familia de General Motors en el futuro.

En concreto, GM ha anunciado que a partir de 2035 dejará de vender vehículos ligeros con motor de combustión, pues su objetivo es convertirse en una marca neutra en carbono de cara al 2040, tanto en el apartado de sus productos como de sus operaciones globales. Para alcanzar esa neutralidad se centrará en la consecución de objetivos basados en la ciencia, por lo que ofrecerá una gama de automóviles de diferentes precios y trabajará, junto con la organización Fondo de Defensa Ambiental (EDF), para desplegar una infraestructura de carga.

Para alcanzar sus objetivos, GM espera que el 40% de sus vehículos estadounidenses sean ‘cero emisiones’ a finales de 2025, al mismo tiempo que pretende ofrecer 30 modelos totalmente eléctricos en todo el mundo a mediados de década. Además, la mitad del equipo de desarrollo de productos y del gasto del capital se dedicará a programas de vehículos de este tipo.