Durante la administración de alcaldesa de Temoaya, Nelly Rivera Sánchez, las calles del municipio se han convertido en un peligro latente para las mujeres que ahí habitan.

La ausencia de seguridad pública y la falta de interés de la presidenta municipal así como de sus colaboradores para atender estos casos han caracterizado esta administración. Padres de familia desesperados, exigen que las autoridades toman cartas en el asunto sobre sus hijas desaparecidas, o hagan justicia con las que fueron halladas muertas.

Gaby, Pamela, Diana, Paloma, Florencia, Ana Yeni, Esther y Elvia, son solo algunos de los nombres de las jóvenes que figuran entre las redes sociales y protestas pacíficas para exigir una resolución a cada caso y no se conviertan solo en números.

La indolencia de las autoridades municipales ha causado la indignación de la sociedad Temoayense, quienes exigen garantías de seguridad para sus habitantes, principalmente para las mujeres que se han convertido en el grupo más vulnerable y con mayores casos sin resolver acumulados.

La falta de autoridad y liderazgo de Rivera se ha reflejado en un gobierno fallido, mismo al que muchos apostaron en búsqueda de un cambio y de beneficio para el desarrollo social, seguridad, comunitario, entre otros que no se han visto reflejados.

Los argumentos para no dar resultados continúan siendo los mismos ante cualquier situación que se presente, siendo el pretexto favorito de la alcaldesa, la falta de presupuesto para atender las demandas más apremiantes de la sociedad, aunque no se ve así reflejado en el sueldo de sus funcionarios públicos.