Una serie de disparos interrumpió la normalidad de una misa que se llevaba a cabo en la Parroquia de San Juan Bautista, en Iguala, Guerrero.

Ante las fuertes detonaciones, el sacerdote suspendió la ceremonia y los asistentes se pusieron de pie para resguardarse; algunos optaron alejarse de la entrada del templo replegándose en las paredes del mismo.

Medios de comunicación locales aseguraron que el enfrentamiento fue parte de una persecución de hombres armados que derivó en el asesinato de un ex policía municipal, identificado como Pedro “N”.