Cuando se hablan de etapas de la vida que las personas extrañan, la niñez es una de las primeras en venir a la mente, y no es para menos, cuando se es niño las preocupaciones se reducen a jugar, comer y dormir todo el día.

Los parques de diversiones han estado presentes en la infancia de miles de niños, no importa si vivías en un pueblo o una gran ciudad, cada que llegaba la feria o tus papás te llevaban al parque era garantía de un día memorable, vamos a recordar 5 parques que ya no existen mas que en nuestros recuerdos de niños:

1.- Reino Aventura: Abrió sus puertas el 3 de mayo de 1982 en la zona del Ajusco, se construyó en 45 hectáreas de lo que antes era el Parque Nacional de Tlalpan, durante la década de los 80´s fue el parque más popular del país e incluso en su momento el más grande de América Latina. La mascota del parque era Cornelio, un simpático dragón color rosa que muchos seguro recuerdan; otro personaje memorable del parque fue Keiko, orca que años después saltaría a la fama por aparecer en la película Liberen a Willy. A mediados de los 90´s el parque cambio de administración y comenzó a ser conocido como “El Nuevo Reino Aventura” sin embargo después de la partida de Keiko en 1997 al acuario de Oregón y una serie de accidentes que mancharon el nombre del parque, el número de asistentes se redujo considerablemente. Finalmente en 1999 la empresa Premier Parks, dueña de los parques Six Flags adquirió la propiedad y se convirtió en lo que hoy en día continua siendo Six Flags México.

2.- México Mágico: El parque se hizo famoso por el perro gigante de la segunda sección de Chapultepec. Este lugar además de contar con juegos mecánicos es recordado por la cantidad de maquetas que se exponían y que contaban la historia del país, o por el  espectáculo de arácnidos y serpientes, este fue inaugurado a mediados de la década de los 90´s durante el auge de los parques temáticos, no se sabe con certeza cuando cerró sus puertas ni por qué sucedió, un triste final para un espacio que apuntaba no sólo al entretenimiento si no también a la educación a través de la interacción.

3.- Atlantis: Otro clásico de Chapultepec aunque ahora con atracciones acuáticas y delfines, sí, leíste bien, este fue el primer delfinario de la ciudad de México. Inaugurado en 1981 el parque acuático de 30 mil 417 metros cuadrados ofrecía espectáculos con animales marinos y albercas enormes con toboganes en plena ciudad de México, por lo que naturalmente era de los lugares más populares para visitar. Los asistentes podían convivir e interactuar con las especies y en ciertos casos hasta nadar con ellas, en 2012 fue cerrado abruptamente, tanto que algunos de los animales se quedaron dentro de las instalaciones hasta 2017 cuando la PROFEPA realizó un operativo en el que halló 4 lobos marinos y 2 delfines que fueron trasladados a Nayarit y Jalisco. El lugar nunca fue derruido por lo que parte de la construcción continúa hoy en día en pie, los toboganes y albercas que hace unos años divertían a miles de niños diariamente, hoy en día son ruinas llenas de graffiti.

4.- Aguas Salvajes-La Ola-El Rollo: El papá de todos los parques acuáticos de la Ciudad de México, este parque fue abierto en 1979 en la tercera sección de Chapultepec con el nombre de “Aguas Salvajes”, por décadas fue la mejor alternativa para los capitalinos a la hora de querer darse un chapuzón, pionero en contar con motores hidráulicos diseñados para albercas de olas gigantes, tuvo los primeros toboganes que se recuerden. En los años 90´s cambió de nombre a “La Ola”, siempre habían filas enormes para ingresar, sobre todo durante semana santa cuando una gran cantidad de personas buscaban refrescarse. Iniciado el nuevo milenio volvió a cambiar de nombre al Rollo, al igual que su hermano Atlantis (con el que incluso compartían zona en Chapultepec). En 2007 el lugar cerró con la promesa de ser remodelado pero jamás volvió, al menos no en el mismo lugar, años después en Tlaquiltenango Morelos El Rollo reabrió y aun hoy en día continúa dando servicio a los visitantes, por si aun tienes ganas de ir.

 

5.- La Feria Chapultepec Mágico: De todos los listados es el que más fresco está en imaginario colectivo y al mismo tiempo es uno de los más antiguos e históricos de la capital mexicana, este parque abrió sus puertas en el año de 1964 como “Juegos Mecánicos de Chapultepec” y hasta 2019 ofreció atracciones mecánicas entre las que destacaban la que fuera la primer montaña rusa de México.

“El Ratón Loco”, “los Troncos”, “el Cascabel” o “la Casona del Terror” son solo unas cuantas de las atracciones que el sitio ofrecía a sus visitantes. En 1992 se cambió el nombre al que la mayoría de la gente conoce y recuerda, en 2019 tras un accidente en la atracción conocida como “La Quimera” donde dos personas perdieron la vida, el gobierno de la Ciudad de México inició el proceso de revocación de licencia con lo que puso en licitación el espacio y está a espera de la inauguración del nuevo proyecto conocido como “Aztlán” del que aún no se tiene información más allá de que iniciará obras a finales de este año.

Bonus Las ferias de pueblo: Olvidemos los centros urbanos y congestionados por un momento, no todo es la ciudad, en los pueblos y ciudades típicas el reemplazo de los parques son las tradicionales ferias de pueblo, aquí a diferencia de los parques citadinos la esencia de la feria de pueblo es la sencillez, la unión entre los habitantes del lugar y desde luego los juegos operados por señores sin camisa. Además de atracciones mecánicas aquí se puede comprar el popular pan de feria, puedes subirte a los carritos chocones o también conocidos como “tumbadientes”, jugar en las canicas y ganar una alcancía, echarte un partido de futbolito en las mesas o si te quieres ver romántico con esa persona especial, subir a la rueda de la fortuna. La magia de las ferias de pueblo es que son una tradición vigente en todo el territorio, no tienes que irte hasta la ciudad ni gastar de más para pasar un buen rato, las atracciones son diversas y generalmente también se organizan bailes y hasta en algunos casos jaripeos, una experiencia bastante completa a precio reducido y sobre todo con un marcado toque mexicano, que más se puede pedir.

En resumen uno nunca deja de ser niño, al menos en el corazón, bien dicen que recordar es vivir y hoy en el día del niño celebramos a los niños de edad y de corazón.