En México hay cada vez menos lectores. Una encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicada este miércoles refleja que el 71,6% de la población adulta que sabe leer y escribir leyó algún libro, revista, periódico o página de internet. Hay una reducción gradual por año desde 2016, cuando la población lectora en el país era un 9,2% más grande. Sin embargo, se leen más libros. El promedio de libros que leyeron los adultos en los últimos 12 meses fue de 3,7 ejemplares, muy por encima de los 3,1 alcanzados en 2018. Las mujeres declararon haber leído más ejemplares que los hombres: 3,9 en comparación al 3,5 de ellos.

En 2016 el 80,8% de la población declaró haber leído algo en el último año, aunque fuese una historieta en un periódico o un blog en internet. Al año siguiente, esa cifra disminuyó hasta el 79,7%. Al siguiente fue hasta el 76,4% y así hasta llegar a 2021, donde solo el 71,6% leyeron algún material en el último año. Se trata de un mínimo histórico desde que empezó el registro.

Con todo, se leen más libros que antes. Se observa un incremento en las personas que declararon haber leído al menos un libro en los últimos 12 meses, a diferencia de la lectura en general. Un 43% aseguró haber consumido algún tipo de libro, a diferencia del 41,1% que dijo lo mismo en 2021. El Inegi lo atribuye a la situación de contingencia en el país, ya que al pasar más tiempo en casa se lee más. En promedio, la población lee 3,7 ejemplares al año en vez de los 3,6 que leían el año anterior y muy por encima de los 3,1 de 2018. Las mujeres declararon haber leído más ejemplares que los hombres: 3,9 frente a 3,5.

Los factores que fomentan la lectura son varios. En el informe del Inegi, nueve de cada diez personas con al menos un grado de educación superior declararon leer algún material —revistas, periódicos, libros, ebooks, o páginas en internet—. En el caso de las personas que no han acabado la educación básica, solo cinco de cada diez declararon haber leído. El tiempo de lectura que estos dos grupos le dedican a esta actividad también varía, siendo de 50 minutos una sesión media en las personas con educación superior y solo 35 en aquellos que no terminaron la educación básica. Sin embargo, este último dato ha aumentado, ya que en 2018 las personas con un nivel educativo más bajo solo le dedicaban 28 minutos.