Icono de la aviación y maravilla de la ingeniería, cuando el Concorde entró en servicio en 1976, llegó a reducir a la mitad el tiempo de vuelo de cualquier avión comercial gracias a su velocidad supersónica de hasta 2.400 km/h. Medio siglo después, los nuevos aviones supersónicos se preparan para superar los 4.800 km/h; esto es, cuatro veces la velocidad del sonido.

De hecho, el nuevo proyecto de la compañía estadounidense Aerion, nacida con el objetivo de reintroducir la velocidad supersónica en los vuelos comerciales, promete conectar prácticamente dos lugares cualesquiera del mundo en menos de tres horas con una tecnología capaz de mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental de los vuelos que rompen la barrera del sonido.

Se entiende por velocidad supersónica aquella que supera la del sonido; es decir, mayor de 1.235,52 Km/h o 343 m/s al nivel del mar. Si el Concorde tenía una velocidad de crucero de Mach 2, estos aviones de nueva generación, que podrían estar volando a finales de esta década según Aerion, superarán el Mach 4. Se quedaría a las puertas, además, de lo que se considera la velocidad hipersónica o, lo que es lo mismo, 5 veces la velocidad del sonido.

Según ha dado a conocer la compañía con sede en Florida, el AS3, como ha sido bautizado el nuevo modelo, significaría “una era completamente nueva para los vuelos comerciales” permitiendo, por ejemplo, un vuelo entre Los Ángeles y Tokio en menos de 3 horas –el mismo que hoy se hace en alrededor de 11 horas y media-. En un tiempo similar se podría viajar de Madrid a Los Ángeles.

50 pasajeros y 13.000 km

Basado en el desarrollo de su modelo de avión supersónico AS2, que será presentado a finales de este año y que entrará en producción en 2023 (si todo va según lo previsto) para comenzar a operar vuelos comerciales en la segunda mitad de la década, a partir de 2026 (50 años después del Concord).

Sin embargo, el nuevo modelo lleva mucho más allá la velocidad supersónica. Si el AS2 se queda en Mach 1,4 –le permitirá volar de Nueva York a Londres en 4 horas y media-, la nueva versión pretende superar el Mach 4, con velocidades de 4.800 km/g pero que podrían alcanzar los 6.000 km/h.

Con el trabajo de conceptualización y de diseño “ya en marcha”, según la compañía, se han incluido en su desarrollo “las aportaciones de clientes potenciales”, así como “avances revolucionarios en tecnología para mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental del vuelo supersónico”. De hecho, junto al elevado consumo de estos aviones, el impacto ambiental, especialmente debido al ensordecedor ruido asociado a estas aeronaves.

Según el presidente y director ejecutivo de Aerion, Tom Vice, “Nuestra visión en Aerion es construir un futuro en el que la humanidad pueda viajar entre dos puntos de nuestro planeta en tres horas”. Para ello, afirma, “El vuelo supersónico es el punto de partida, pero es solo eso: el comienzo. Para revolucionar verdaderamente la movilidad global como la conocemos hoy, debemos traspasar los límites de lo que es posible”.

El AS3, según Vice, “es el próximo paso en nuestra hoja de ruta tecnológica a largo plazo”. En un comunicado de prensa prometió “compartir más sobre nuestro diseño a finales de este año”.

“Nuestra visión en Aerion es construir un futuro en el que la humanidad pueda viajar entre dos puntos de nuestro planeta en tres horas”

Para el desarrollo de los vuelos comerciales supersónicos, Aerion colabora con el Centro de Investigación Langley de la NASA –a principios de este año se amplió su asociación-, especialmente su aplicación en el rango Mach 3-5.

La empresa también está construyendo una nueva sede global en Florida, próxima al Aeropuerto Internacional de Orlando, en la que se desarrollarán sus ambiciosos proyectos.