Por casi más de un año, millones de personas en el mundo literalmente barrieron con los productos desinfectantes de los supermercados, todo por cumplir con una rutina de limpieza extrema que hizo parte del protocolo instaurado con miras a evitar el riesgo de contagio del virus del Sars-Cov-2.

Y es que cuando la pandemia hizo su aparición, un único estudio sugirió que entrar en contacto con fómites (aquellos objetos inertes que pueden contener algún agente patógeno y transmitirlo) podía provocar infecciones, sin embargo a medida que transcurrió el tiempo de la pandemia entre nosotros, mayores fueron las evidencias científicas que demostraron que la vía de contagio no estaba estrechamente ligada al contacto con superficies contaminadas u objetos inertes, y que las largas jornadas de limpieza no eran más que una pérdida de recursos y de tiempo.

Esta semana, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, desmitificaron el uso de productos desinfectantes para combatir el virus del coronavirus, y por el contrario señalaron que solo basta con lavar bien las superficies con agua y jabón para evitar su contagio.

De hecho, el doctor Eduardo Ortega Barría compartió las actualizaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) sobre este tema, explicando que las posibilidades de adquirir el virus Covid-19 a través de esta forma eran muy bajas.

De esta manera, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos estiman que el riesgo de contraer la enfermedad COVID-19 después de tocar una superficie contaminada por el coronavirus es de aproximadamente “1 entre 10.000″. Sin embargo, indicó que la instrucción cambia en el caso de compartir interiores con un caso sospechoso o confirmado de COVID-19, donde es bienvenida una desinfección para disminuir el riesgo de contagio.