Johnson & Johnson reducirá en un 86 por ciento las dosis de su vacuna contra el COVID-19 que entregará en los Estados Unidos la semana que viene. La información se desprenden de la base de datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), y amenaza con ralentizar la fluida campaña de inoculación que tiene lugar desde hace semanas en el país norteamericano.

La distribución del inoculante ha sido inconsistente desde que la farmacéutica entregó su primer lote a principios de marzo, enviando 2.8 millones de dosis a todo el país antes de caer por debajo de 400.000 durante las siguientes semanas.

La semana pasada envió alrededor de 1,9 millones de dosis y esta semana la cifra se elevó a 4,9 millones. Pero la semana que viene ese número se reducirá a solo 700.000.

La disminución en la entrega se produce días después de que los funcionarios federales se enteraran de que un error humano en Emergent BioSolutions, un fabricante contratado que ha estado fabricando las vacunas de Johnson & Johnson, arruinó hasta 15 millones de dosis.