Las llamadas FakeNews o noticias falsas se han convertido en algo que recibimos de manera cotidiana ya sea en Facebook, grupos de WhatsApp, Instagram o Twitter. Los cibercriminales difunden la información falsa a través de correo electrónico, mensajes o llamadas.

Suelen ser una bomba de tiempo y se viralizan con mayor velocidad que las noticias oficiales. Miles de personas alrededor del mundo han caído en estas noticias falsas, a pesar de las campañas de concientización que se han creado para que las personas visiten los portales de noticias oficiales, así como los medios de comunicación debidamente establecidos.

Las hay de todo tipo pero en épocas de campaña electoral su difusión incrementa. En los temas de ocasión como ha ocurrido con el tema del coronavirus se han escuchado notas tales como: que la vacuna no tendría aguja, que no era conveniente aplicarse el inmunizante contra el SARS-CoV-2 o la existencia de cientos de remedios milagrosos que han sido objeto de críticas y desmentidos por la comunidad científica, entre otros.

Entre los retos que enfrenta el país para contrarrestar la desinformación que se difunde a través del ecosistema digital esta el identificar la desinformación y las ‘fake news’ directamente desde el buscador y, por supuesto, no fiarse de esta información.

Un reciente estudio realizado por la Universidad de Strathclyde reveló que las personas que tienen una alta inteligencia emocional son menos susceptibles a caer en las noticias falsas.

El Dr. Tony Anderson, investigador principal de psicología en la universidad, indicó que las noticias falsas en las redes sociales “son ahora un tema de considerable preocupación pública y gubernamental. La investigación sobre cómo abordar este problema está todavía en su infancia, pero los estudios recientes han comenzado a centrarse en los factores psicológicos que podrían hacer que algunas personas sean menos susceptibles a las noticias falsas“.

El centro de educación superior escocés llevó a cabo un estudio en el que invitó a un grupo de personas para que revisaran una serie de noticias –tanto falsas como verdaderas–, que fueron tomadas de las redes sociales, para que determinaran cuáles pertenecían a cada uno de los dos grupos.

Las noticias que se evaluaron dentro del mencionado estudio provenían de diferentes sitios y cubrían una variedad de temas de salud, crimen, ambientales y de desigualdad de riqueza. Cada uno de los participantes del estudio clasificó las noticias entre falsas y verdaderas y explicó cuál fue el método que utilizó para su identificación y realizó una prueba que medía su inteligencia emocional.

De acuerdo con los resultados de la universidad, las fake news, en su mayoría, carecían de fuentes confiables, información escasa y lenguaje emotivo.

Los participantes que obtuvieron un puntaje alto en la prueba de inteligencia emocional fueron los que más acertaron a la hora de identificar las noticias falsas. Los investigadores agregaron que el nivel educativo de los participantes también incidió en la identificación de este tipo de contenidos que carecen de veracidad.

“Investigaciones anteriores han demostrado que se puede capacitar a las personas para mejorar sus propios niveles de EQ. Esto debería ayudarlos a discernir con un mayor grado de precisión qué noticias son confiables y cuáles son engañosas“, destacó el  Dr. Tony Anderson