Ya sea a través de relojes, pulseras, lentes, o bandas inteligentes los weareables son dispositivos que se crearon para monitorear, registrar y analizar nuestros datos como son: la actividad física, alimentación y las horas de sueño.

Estos dispositivos pueden ser aprovechados en diversos países para combatir enfermedades no transmisibles ya que reportan información sobre signos vitales y los transfieren vía internet, lo cual permite el monitoreo de síntomas y el diagnóstico de enfermedades, además de prevenirlas y mantener la salud.

La adopción de este sistema, se vuelve decisivo en el diseño de cualquier política de salud, según un informe de la división de ingeniería del ITAM y The Competitive Intelligence Unit .
Al tercer trimestre de 2020, el mencionado estudio, indica que en México ya hay 9.4 millones de usuarios de relojes inteligentes. Una adopción limitada que representa un vasto potencial para el aprovechamiento de los beneficios de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

La venta de los dispositivos tuvieron un repunte durante la contingencia por temas de productividad y salud. El aislamiento social hizo que incrementara la venta de relojes inteligentes para monitorear el estado de salud, señala Deloitte. En México, 6 por ciento adquirió uno de estos dispositivos y un 4 por ciento una fitness band que mide, entre otras cosas, el ritmo cardiaco y la calidad del sueño.