Una cría de ballena franca del Atlántico norte apareció muerta en la costa de una isla barrera frente a Carolina del Norte, según las autoridades.

La ballena franca es uno de los mamíferos marinos más raros del mundo, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) y solo quedan alrededor de 400 de ellas.

El macho recién nacido fue encontrado en la playa de North Core Banks, parte de Cape Lookout National Seashore. Los informes preliminares indican que el animal murió durante el nacimiento o poco después, según NOAA. Los científicos realizaron una necropsia del animal y tomaron muestras de ADN para encontrar a la madre de la cría.

Este es el comienzo de la temporada de parto de la ballena franca, que se inicia a mediados de noviembre y se extiende hasta mediados de abril. NOAA calificó esta muerte como un comienzo de temporada «devastador».

«Cada nueva cría de ballena franca trae tanta esperanza para esta especie en peligro crítico de extinción y pérdidas como esta tienen un impacto sustancial en su recuperación», dijo NOAA en un comunicado de prensa el lunes. «Su población ha experimentado una disminución significativa y una alta mortalidad de jóvenes y adultos en los últimos años».

No hubo indicios de interacción humana como factor en la muerte de la cría, según NOAA. Esta especie de ballena ha experimentado un evento de mortalidad inusual durante los últimos tres años, según NOAA. Desde 2017, la organización ha documentado al menos 32 ballenas muertas y 13 gravemente heridas.

«Esto representa más del 10 por ciento de la población restante», según un comunicado de prensa de NOAA.

La causa principal de muertes y lesiones de ballenas involucra la interacción humana, incluidos los choques de embarcaciones y el enredo en las redes de pesca.

NOAA publicó un comunicado de prensa el lunes, el mismo día que anunciaron la muerte de la cría, advirtiendo a los navegantes que estén atentos mientras las ballenas migran a lo largo de la costa atlántica.

La organización insta a los navegantes a estar atentos, reducir la velocidad y darles suficiente espacio a estas ballenas en peligro de extinción. También les piden a todos los pescadores que retiren sus equipos no utilizados del océano para ayudar a evitar enredos, según el comunicado.

La temporada de parto es extremadamente importante para que la especie recupere su población. La población femenina de ballenas francas está disminuyendo debido a enredos y choques con embarcaciones, según NOAA. Solo quedan alrededor de 100 hembras.

Las ballenas francas no alcanzan la madurez reproductiva hasta los 10 años de edad, según Oceana, un grupo de defensa de los océanos sin fines de lucro. Y, por lo general, solo producen una cría después de un embarazo de un año cada tres a cinco años. Pero NOAA ha notado que ahora, en promedio, las hembras tienen crías cada seis a 10 años.

Una de las razones por las que los biólogos creen que las hembras están pariendo con menos frecuencia, según lNOAA, es el estrés adicional que los incidentes con redes de pesca tienen en las ballenas.

Solo hubo 22 nacimientos, que es aproximadamente un tercio de la tasa de nacimientos anual promedio, en las últimas tres temporadas de partos, según NOAA.

En un informe de Oceana el año pasado, los investigadores advirtieron que la especie pronto se extinguirá, a menos que se haga algo para salvarla.