El punto fino – México, atiéndete

 

Al momento en que lean esta colaboración, México habrá rebasado ya las 70 mil trágicas muertes a causa de este flagelo de nuestros días llamado COVID-19, va un gran abrazo con solidaridad para todos aquellos que han sufrido una perdida a causa de esta terrible enfermedad; pero también y al igual que millones de mexicanos, acompaño un severo extrañamiento a la pésima estrategia de un gobierno federal que luce rebasado y ensimismado, que reparte culpas pero no asume responsabilidades.

Y sí, ese ha sido el tenor del actuar del gobierno en esta pandemia, un actuar dirigido a cuidar la figura presidencial y no a atemperar los efectos de la crisis sanitaria, un Presidente que ni por asomo predica con el ejemplo y que vacila en su actuar frente a este grave problema, la terquedad federal será sin lugar a duda, uno de los signos que más recordaremos de estos difíciles momentos del 2020.

Sin embargo hay algo que llama poderosamente la atención y es el hecho de que los mexicanos nos acostumbramos muy pronto a la tragedia, la normalizamos como algo que pasa y debe de pasar, antes nos sorprendíamos de las altas cifras de contagios o de la primera muerte por COVID-19 allá por el lejano Marzo pasado, hoy cuando se ha superado el escenario más trágico de los estimados gubernamentales, pues no pasa nada, la soberbia e indolencia siguen siendo la constante del discurso oficial y no se ve quien vaya a pagar las consecuencias de la fallida actuación de muchos encumbrados.

Lo que si debe pasar es que no debemos permitir que esto quede impune, hay impunidad en las cifras de los muertos por la violencia, impunidad en la violencia contra las mujeres, impunidad de los actos de corrupción de familiares del poder y funcionarios que viven sin despeinarse; no México, no permitas que se normalice lo malo, no permitas que la crisis económica sea vista como una consecuencia que debía de pasar, esa crisis tiene responsables, las perdidas de vidas humanas, los cierres de miles de negocios no deben quedar en una normalidad, todo tiene un responsable con nombres y apellidos, no lo hagamos normal porque a eso le apuestan y a eso nos hemos acostumbrado, eso no debe seguir pasando, no debe permitirse, hay que hacer conciencia de ello.

Y para no permitirlo es que debemos ponerlo en la agenda diaria, por eso celebro la valiente actitud de mujeres y familiares de victimas de violencia que se cansaron de la indolencia de una CNDH inoperante y le plantaron cara a los abusos y oídos sordos de funcionarios que escudados en el compromiso presidencial vieron desnudadas sus incompetencias e intereses que eran cuidar al poder y no al ciudadano, Rosario Piedra desdeño a la mujeres como ha desdeñado los Derechos Humanos de los mexicanos, y está pagando las consecuencias.

Acciones como las emprendidas por estos colectivos de mujeres deben replicarse para recordarle al poder quien realmente tiene el poder, bravo por esas mujeres que le apostaron a su causa y se rebelaron contra la soberbia que no escucha y que se ancla al pasado para eludir construir un mejor futuro, seguro estoy que vendrás más ciudadanos con más causas olvidadas o desdeñadas, por eso no permitamos que se nos haga costumbre apilar malas noticias y acostumbrarnos a vivir con ellas.

El punto fino es: Cuidémonos, atendámonos y no olvidemos; la memoria es esencial para la justicia.

Y esa justicia pronto, muy pronto le llegara a la indolencia personificada en Hugo López-Gatell.

Por: Beto González

@Tobetogonzalez

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