El éxito está en trabajar juntos México y Estados Unidos pero con reglas claras
Por Salomón Rosas
Soberanía, independencia, economía, seguridad, cooperación sin subordinación, entendimiento eficiente y eficaz; todos esos son conceptos que en la teoría son fáciles de definir e interpretar pero que en la práctica política (y más en las relaciones bilaterales siendo vecino de la primera potencia militar y económica a nivel mundial como lo es Estados Unidos) resultan muy complicados de materializar. Se requiere de sentido histórico y de mucha sensibilidad diplomática, también es necesaria mucha habilidad política y, sobre todo, de un gran patriotismo y lealtad al país para defender los intereses de todo un pueblo. La relación de México con Estados Unidos está pasando a un nivel que nunca habíamos visto y que está caracterizado por un pragmatismo que, sin dejar de lado sus matices ideológicos de fondo, busca mayor eficacia para resolver los problemas reales y verdaderos que dañan a nuestras sociedades y/o que son obstáculos al desarrollo. La historia entre nuestros dos países ha sido muy compleja y los saldos ahí están. Es por ello que resulta muy interesante traer a la mesa la respuesta a periodistas en la Conferencia Mañanera de hace unos días, de nuestro Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, en la que nos describió el diagnóstico situacional mexicano con una declaración en la que, más menos, dijo lo siguiente: Tenemos un ritmo de inversión extranjera directa muy alto, la inflación va a la baja, nuestras exportaciones van a la alza, las exportaciones automotrices siguen adelante y eso lo que nos dice es que el conjunto de las medidas establecidas en el Plan México están funcionando en medio de una situación global extremadamente difícil dado que estamos en guerra, hay aranceles, hay incertidumbre, porque está subiendo el precio de la energía y, porque hay muchísimos conflictos mundiales, entre otros. Parafraseando al Secretario Ebrard diremos que gracias al Plan México se ha logrado transitar y defender los intereses nacionales y que el reflejo es que no hay caída del empleo y sí hay anuncios de inversión; que no hay desaceleración económica y sí hay estabilidad cambiaria del peso mexicano; y que ello es resultado de la previsión, el orden y la eficiencia en el gobierno de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo que trabajó el Plan México antes de asumir el cargo de Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
El diagnóstico situacional viene a ser muy relevante porque es el sustento sobre el cual se fijarán las posturas de México -precisamente en voz de nuestro negociador Marcelo Ebrard- rumbo a la segunda ronda de negociaciones del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que se llevará a cabo la próxima semana en Washington, DC, en un contexto que pareciera desconcertante e incluso contradictorio de declaraciones de los principales interlocutores que tenemos del otro lado de la mesa porque mientras el miércoles 10 de junio el Presidente Donald Trump hace afirmaciones explosivas y anuncios de acciones que retumban aquí y allá sobre el combate directo y por tierra a los cárteles del narcotráfico y mete incertidumbre sobre la renovación del T-MEC al sembrar dudas sobre su devenir, el viernes 12 de junio por la tarde, dos días después, el Embajador Roland Johnson publica un comunicado sobre la visita de nuestro Canciller Roberto Velasco la nueva sede de la Embajada de ese país en la Ciudad de México mismo que intitula “De la cooperación a los Resultados: Avanzando juntos por la Seguridad” en el que se consigna que estamos en plena colaboración y que “pusimos en marcha el Grupo Bilateral de Implementación (BIG, por sus siglas en inglés = Bilateral Implementation Group) y nos dirigimos a los funcionarios estadounidenses y mexicanos que encabezarán esta nueva etapa de la cooperación bilateral”.
Dice el texto que el BIG representa la siguiente etapa en la evolución de nuestra cooperación. Nos permitirá hacer nuestra coordinación más eficaz y constante, con un mayor enfoque en la implementación y los resultados. La participación de 15 agencias del Gobierno de los Estados Unidos, junto con sus contrapartes de México, dice, refleja la seriedad de este esfuerzo y nuestro compromiso compartido de generar resultados medibles. En otra parte del comunicado-anuncio dice que “bajo el liderazgo del presidente Trump y la presidenta Sheinbaum, nuestros países trabajan juntos para detener el flujo de fentanilo y otras drogas ilícitas, armas de fuego ilegales y personas, combatir a las organizaciones criminales transnacionales; fortalecer la seguridad fronteriza; frenar la migración ilegal; desmantelar redes de financiamiento ilícito y robo de combustible; y enfrentar amenazas emergentes mediante el uso de tecnologías avanzadas y otras herramientas”. En todo esto y para tener la película completa, habrá que recordar que siendo Marcelo Ebrard Secretario de Relaciones Exteriores el 14 de diciembre de 2021, México y Estados Unidos dieron inicio al denominado Entendimiento Bicentenario y que en esa fecha se verificó la reunión para la revisión del Plan de Acción y la instalación del Grupo de Alto Nivel de Seguridad (GANSEG) con el cual se dio inicio a las operaciones de subgrupos de trabajo para materializar la nueva visión conjunta de ambos países en materia de seguridad. En aquel entonces se dijo que “el Plan de Acción presentado por las delegaciones atiende a la visión compartida que los presidentes López Obrador y Biden han construido a nivel bilateral y que busca disminuir las adicciones y los homicidios, el tráfico de armas, personas y drogas, entre otros objetivos prioritarios comunes”.
En fin, el destino común de México y Estados Unidos en materia económica está centrado en el Plan México y el T-MEC y en materia de seguridad está definido por la responsabilidad compartida y el combate coordinado a las amenazas transnacionales derivado del Entendimiento Bicentenario. El enfoque es de cooperación estratégica sin subordinación tanto en lo económico como en seguridad ya que nuestros países enfrentan problemas comunes y entrelazados que vuelven imposible resolver la seguridad de uno sin la colaboración del otro, por lo cual se requiere de un combate compartido al crimen transnacional basado en una cooperación sin subordinación para lograr los objetivos que a ambas naciones nos convienen. Con el Plan México y el T-MEC, México y Estados Unidos ya estamos juntos en el tema económico; con el Entendimiento Bicentenario y el BIG ahora estamos juntos en todos los temas de seguridad y soberanía. Como bien señaló Henry Ford “juntarse es un comienzo. Mantenerse juntos es un progreso. Trabajar juntos es el éxito”.
