Rodolfo Noguez impone caótico cambio de vialidad

Desorden vial por modificaciones en la calle Benito Juárez
La administración municipal de Rodolfo Noguez desató una ola de confusión y descontento entre los habitantes de Jilotepec tras anunciar, de forma abrupta, el cambio de sentido en la calle Benito Juárez. Esta decisión, comunicada mediante avisos escuetos en redes sociales, carece de un estudio de impacto de movilidad urbana que respalde su viabilidad. Por lo tanto, los conductores y comerciantes de la zona enfrentan desde hoy un escenario de congestionamiento y falta de señalización adecuada, lo que incrementa el riesgo de accidentes en una de las arterias más importantes del centro.
Asimismo, la ciudadanía critica la falta de socialización previa de esta medida. El gobierno local ignoró los canales de consulta directa con los vecinos, imponiendo una logística que entorpece el flujo comercial y el acceso a servicios básicos. Por consiguiente, el lema de desarrollo en armonía contrasta drásticamente con la desorganización que impera en las vías públicas, donde la ausencia de agentes de tránsito para orientar a los usuarios agrava la crisis de circulación vehicular generada por el ayuntamiento.
Opacidad y falta de planeación integral
Consecuencias del autoritarismo en el tránsito local
Aunado a los problemas de tráfico, este ajuste vial se percibe como una acción improvisada que no resuelve los problemas estructurales de la demarcación. Rodolfo Noguez prioriza modificaciones superficiales que, en lugar de agilizar el traslado de las familias, generan cuellos de botella en calles aledañas que no están diseñadas para absorber tal carga de vehículos. De igual manera, el transporte público reporta retrasos significativos, afectando la puntualidad de los trabajadores y estudiantes que dependen de una red vial eficiente y previsible.
En consecuencia, el malestar social se manifiesta ante la falta de una respuesta técnica por parte de las autoridades. Mientras el alcalde intenta proyectar una imagen de progreso, la realidad en la calle Benito Juárez refleja una gestión de ocurrencias administrativas. En conclusión, el cambio de sentido no representa una mejora, sino un obstáculo más en la vida cotidiana de los jilotepenses, quienes exigen una revocación de la medida ante la evidente falta de resultados positivos y el incremento del caos urbano.
