“Cuando la justicia viene del exterior, el discurso patriotero del interior opaca las ideas”

Frontispicio.
Por Edgar Mereles Ortíz
El tema es México.
El momento político que estamos viviendo exigen mucha mesura, creatividad, inteligencia, paciencia y sabiduría especialmente de quienes gobiernan y dirigen el movimiento de la 4T.
Las acciones judiciales de los norteamericanos contra gobernantes y políticos de Morena, están exacerbando los ánimos de la oposición, ven está embestida como la confirmación de sus acusaciones, la persecución legal contra quienes han abusado en el ejercicio del poder, de las asociaciones entre el poder político y el poder criminal; también, hay quienes, desde la ciudadanía, ven este evento como la esperanza de que los políticos corruptos, asesinos, narcotraficantes paguen en la cárcel sus delitos. Pero el tema medular es que Andrés Manuel López Obrador sea llevado ante la justicia.
Comprensivamente, para la militancia del cuatroteísmo Andrés Manuel es el principal activo, el único eje rector, el dogma de su ideología que deben de defender. Tal obsesión es tan alta que confunden a Andrés con la patria, a Morena con la soberanía y a sus dirigentes en los arcángeles con la misión divina, doctrinal de defender con sus vidas a semejantes valores.
Ariadna no fue la excepción, al igual que Luisa, ven en Andrés y Claudia Sheinbaum la fusión de la madre y el padre de la patria, construyen un discurso que hace palidecer a Echeverría en sus mensajes contra el fascismo que amenazaban desde la oscuridad a su gobierno. Triste ver que no hay autocrítica sino una lista de enemigos reales e imaginarios a quienes culpar por los malos hábitos de sus gobernadores, no hay una línea que trace la posibilidad de reconocer que la acusación en contra de Rubén Rocha Moya fue por hechos que le constan a quienes en prisiones desde el extranjero las han descrito. No hay la capacidad de poder construir un eje rector para luchar contra el cáncer que los está acabando, el de la corrupción.
De lado de la oposición tampoco hay muchas luces, quizá un destello en el posicionamiento de Somos México, un texto que señala culpables, fija destinos y comparte rutas para recuperar la paz, seguridad, democracia y convivencia armónica. Pero no es suficiente, la oposición que está en los partidos políticos con registro, se encuentra pasmada, sin poder confeccionar un mensaje que supere los pasajes comunes y, de nuevo, los adjetivos. Están, casi todos, superados por lo que se decide desde afuera, por lo que otros poderes están dispuestos a realizar y que en México no haya más que, por el lado oficial, discursos tergiversados por la defensa de la soberanía y, del otro lado de la banqueta, pidiendo entregar corruptos como si fuera la única política para vencer al cuatroteísmo.
La crisis nos pega a todos, sin excepciones ni pausas. Está acusación coloca a México en un estatus de nación como Libia, Corea del Norte, Siria que han sido señaladas por solapar, financiar y tener beneficios a través de las actividades terroristas. Este es el punto frágil de la ecuación, las autoridades norteamericanas han diseñado un plan para controlar los países que están fuera de su dominio y en el caso de México es: El narcoterrorismo.
Con el obradorismo en nuestro país, una política de protección a la delincuencia degeneró en feminicidios, homicidios, cobros de piso, secuestros, extorsiones y desapariciones que han costado cientos de miles de vidas. Está radiografía de la realidad que azota al pueblo de México no existe en los discursos de Morena. No hay un alto en el camino para evaluar, corregir debilidades y consolidar aciertos. Los norteamericanos han trazado un camino para que los morenistas se descarrilen, nadie hace notar los errores en las decisiones de Claudia, nadie está para corregir equívocos y sanar heridas. No, Morena está en su guerra imaginaria contra los enemigos externos y los traidores a la patria, mientras el Departamento de Justicia de los gringos está muy bien enfocado en su lucha contra el narcoterrorismo.
Termino tratando de responder a la hipótesis con la que inicié esta colaboración. Alguien tiene que hacer un política profesional, reinventada, que restituya los valores democráticos que todos compartimos, que tenga la visión precisa de los intereses reales de los EUNA, las debilidades que amenazan a México, las fortalezas que tenemos a nuestro favor y con una perspectiva más, pero mucho más elevada. Alguien tiene que convocar a la nación a un encuentro con ella misma por encima de militancias, membresías y fracciones del poder público.
Ciudad de México a 4 de mayo del 2026.
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