¿Y tus hijos estarán seguros en la red?
Por Luis Humberto Fernández
En México, 21 millones de usuarios de internet son menores de 18 años; y de ese porcentaje, más del 85% son niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años que se conectan diariamente. En promedio, pasan entre 7 y hasta 12 horas diarias frente a una pantalla. La realidad es que las niñas y los niños hoy también crecen, conviven y se forman en el entorno digital.
Los entornos digitales, con su regulación, pueden ser un espacio de oportunidades, crecimiento y desarrollo, pero también de riesgos como el ciberacoso, la exposición a contenido violento, la adicción algorítmica, el reclutamiento por la delincuencia, los retos virales peligrosos y, ahora, el contenido generado con IA contra menores. Esto genera un incremento en la ansiedad y la depresión, así como una exposición a contenidos violentos o inapropiados a edades cada vez más tempranas.
Hoy, México necesita un marco jurídico para la protección integral de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales. Es una preocupación global; muchos países como Francia, Brasil, España e incluso China, el gigante tecnológico, ya han avanzado en esta regulación, reconociendo que el entorno digital también debe tener reglas claras cuando se trata de proteger a la niñez.
Por eso, esta semana presenté en la Cámara de Diputados una iniciativa para que se expida la Ley Federal para la Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes en Entornos Digitales, que tiene por objeto proteger sus derechos en dichos entornos; prevenir las amenazas que estos representan para su integridad física y psicológica; establecer mecanismos efectivos de reporte, respuesta y reparación del daño; asignar responsabilidades claras a los prestadores de servicios digitales y a las autoridades competentes; y garantizar la enseñanza del civismo digital como política de Estado en el sistema educativo nacional.
Esta iniciativa tiene tres ejes fundamentales: el primero es regular, al establecer reglas claras para plataformas digitales, restringir los diseños adictivos y limitar la publicidad dirigida a menores. El segundo es proteger; por eso proponemos la creación de mecanismos reales de defensa, obligaciones de retiro rápido de contenido peligroso, protección reforzada de datos personales y la regulación del uso de inteligencia artificial cuando interactúa con menores, evitando manipulación emocional o dependencia. Y el tercer eje, el más importante, es formar: que nuestras niñas y niños tengan las herramientas necesarias para una vida con armonía y civilidad en los entornos digitales; que aprendan a usar la tecnología con responsabilidad, pensamiento crítico y seguridad, con una cultura de autocuidado, y que entiendan el impacto de su huella digital.
Esta ley no busca limitar, prohibir, ni frenar la tecnología. Busca garantizar derechos y, sobre todo, proteger a nuestras niñas y niños. Como mencionó la Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum: “Garantizar los derechos de las niñas y los niños no es una opción, es una obligación del Estado.”
