Indignación en Calimaya: EdoMéx y su administración acosan y presionan a colonos sin control
La actual administración municipal de Calimaya enfrenta el creciente malestar de los habitantes por presuntas prácticas ilegales y presiones contra organizaciones vecinales, generando un clima de desconfianza y cuestionamiento hacia los funcionarios locales.
Según documentos difundidos por la Asociación Fuentes de los Leones Calimaya A.C., responsable de la administración del fraccionamiento Bosque de las Fuentes Residencial, autoridades de Desarrollo Urbano habrían condicionado la renovación de un comodato —que permite a los colonos gestionar áreas comunes— a la entrega de bienes materiales al gobierno municipal, en un aparente acto de coerción.
El acta circunstanciada señala que el 16 de enero de 2025, representantes vecinales fueron convocados a una reunión oficial donde se planteó agilizar el trámite administrativo a cambio de un “apoyo” para la administración municipal, que incluía desde equipos de cómputo hasta un vehículo.
Según testimonios de los colonos, la petición fue reiterada días después, insistiendo en que la entrega de bienes permitiría “facilitar” procesos administrativos, situación que los vecinos califican como una flagrante presión indebida y abuso de poder.
La presidenta de la asociación vecinal, Mayra Xelhuantzi Ramos, advirtió a los residentes que esta práctica pone en duda la legalidad y la ética de los funcionarios, cuestionando si mantener el comodato debería implicar entregar recursos al gobierno.
El conflicto no se limita a Bosque de las Fuentes. En Villas del Campo, otro fraccionamiento, vecinos denuncian intentos del Ayuntamiento de intervenir en la administración vecinal y controlar recursos comunitarios que superan los 12 millones de pesos anuales, lo que evidencia una alarmante concentración de poder y falta de transparencia.
Frente a este escenario, colonos han advertido que continuarán documentando estas presiones y no descartan recurrir a instancias judiciales para detener lo que consideran una serie de abusos y prácticas ilegales por parte del gobierno municipal de Calimaya.
