DEL “MIÉRCOLES NEGRO” A “LOS VIENTOS FAVORABLES PARA MÉXICO” POR EL T-MEC
SALOMÓN ROSAS RAMÍREZ
Marcelo Ebrard Casaubon (MEC) argumenta y sabe que las claves para una exitosa renegociación son la perseverancia, la paciencia y actuando con sangre fría. Ante el inminente inicio de la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), viene al caso tener presente algunas de las tesis y aseveraciones que MEC publicó en su libro “El Camino de México” en abril de 2023 cuando era Secretario de Relaciones Exteriores porque nada más y nada menos es MEC quien, ahora en su calidad de Secretario de Economía, encabeza la defensa de los intereses de todas y todos los mexicanos que se inscriben en el acuerdo comercial más importante para nuestro país y porque resultan muy ilustrativas para entender el valor y los retos del anuncio que hiciera MEC de manera simultánea con Jamieson Greer, Representante Comercial de Estados Unidos -United States Trade Representative/USTR-, sobre los beneficios que ha tenido el T-MEC para ambas naciones. Ambos funcionarios anunciaron que mañana 16 de marzo inicia la revisión del T-MEC e instruyeron a sus equipos de negociadores a iniciar discusiones sobre las medidas necesarias para garantizar que los beneficios del Acuerdo Comercial se otorguen principalmente a las partes, incluyendo la reducción de la dependencia de importaciones provenientes de otras regiones, el fortalecimiento de las reglas de origen, y el reforzamiento de la seguridad de las cadenas de suministro de América del Norte (comunicado no. 17 de la Secretaría de Economía fechado el 05 de marzo de 2026). Sin duda, el anuncio es una excelente noticia para todos y son “vientos favorables” que auguran un buen inicio dado que estamos partiendo de la convicción de los dos países que asumen formalmente y al más alto nivel que ha sido de beneficio el acuerdo comercial y que hay que conservarlo. Sin embargo, no debemos de olvidar de dónde venimos ni con quién estamos tratando porque en esta negociación aplica el consejo de Sun-Tzu referido en su obra maestra El Arte de la Guerra: “Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y saldrás triunfador en mil batallas”. En ese sentido, y como bien lo relata MEC en su libro cuando habla de la primera tarea que tuvo asignada en el primer gobierno de la Cuarta Transformación en 2018 y que fue la de “controlar y acordar los mejores términos del futuro Tratado de Libre Comercio con Donald Trump” -recordemos que en aquel entonces el actual inquilino de la Casa Blanca estaba a la mitad de su periodo de gobierno 2016-2020- y MEC cita una frase de John F. Kennedy que dice “Nunca negociemos desde el temor y nunca temamos negociar”. Asimismo, señala que “…es imposible pensar la relación con Estados Unidos sin la política” y destaca que en cumplimiento de su encargo “debía sentarme a negociar con el presidente más duro y menos diplomático de la historia reciente de Estados Unidos, un hombre de negocios que había ganado las elecciones de noviembre de 2016 usando como lemas de campaña deshacer los acuerdos comerciales con México, levantar un muro en la frontera con nuestro país y movilizar el sentimiento antiinmigrante”.
En otro apartado de su libro, en la página 209, MEC señala que “lo más urgente era resolver las diferencias sustantivas relativas al T-MEC” y nos recuerda que “Donald Trump no se cansaba de decir que el tratado era el peor acuerdo de la historia donde los únicos que se beneficiaban eran sus socios mexicanos”. Es relevante traer esto a la memoria porque es justo la prioridad que hoy seguimos teniendo y porque hay que dimensionar que el discurso de nuestro poderoso y belicoso vecino del norte no solo no ha variado, sino que en varios aspectos se ha exacerbado en este su segundo periodo de gobierno que inicio en 2025 y que no termina sino hasta enero de 2029. MEC puntualiza algo trascendental cuando afirma que “Donald Trump llegó en 2017 a la Casa Blanca e impuso una nueva relación bilateral distinta: se acabó la diplomacia tradicional. Su cancillería era un celular, y su cuenta de Twitter, el vocero y el embajador más eficiente. El presidente de Estados Unidos dice y hace, aunque lo que anuncie suene poco probable. Desde su red social favorita, el 26 de abril de 2017 avisó que su país abandonaba este bloque económico. Ese día fue bautizado como el “miércoles negro” por las enormes y millonarias implicaciones que traía para los tres socios”.
Bueno, pues no fue sino en un largo trance de negociaciones que empezaron el 17 de agosto de 2017 y que “fue una tarea titánica que demandó cientos de mesas de trabajo entre los tres países” y fue hasta el 21 de enero de 2020 en Washington, Estados Unidos, cuando se firmó “el acta de nacimiento del nuevo de libre comercio que reemplazó al TLCAN, el T-MEC”. Vivimos una realidad en la integración de América del Norte y los factores geopolíticos van tomando mayor peso conforme se van acomodando los grandes intereses mundiales. Estamos en medio de una tensión mundial por la guerra con Irán y eso genera incertidumbre. En otras latitudes otros países están haciendo lo mismo (Malasia e Indonesia, por ejemplo) y es por ello que afirmamos que las claves para una exitosa renegociación son la perseverancia, la paciencia y actuando con sangre fría como lo hacen Marcelo Ebrard Casaubon y nuestra Presidenta de la República, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo. Los vientos favorables no garantizan que no haya tormenta en el camino ni arrecifes peligrosos o piratas en el trayecto, pero si estamos unidos como mexicanos y todos remamos en el mismo sentido, el horizonte pinta muy prometedor para las actuales y futuras generaciones. Puede ser un viaje MEMORABLE para construir una prosperidad compartida duradera. Vayamos con decisión, estrategia y patriotismo a la renegociación del T-MEC.
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