¿Sabías que un día como hoy murió Stalin, el “Hombre de Acero”?

muerte de Stalin

Un 5 de marzo de 1953 murió Iósif Stalin, uno de los personajes más influyentes —y polémicos— del siglo XX. El líder de la Unión Soviética falleció tras sufrir una hemorragia cerebral en su residencia de Kuntsevo, poniendo fin a casi tres décadas de gobierno marcado por el control absoluto, la represión y el culto a la personalidad.

Stalin, cuyo nombre real era Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, llegó al poder tras la muerte de Vladimir Lenin y consolidó su dominio político dentro del partido comunista. Desde entonces gobernó la URSS con mano dura, impulsando purgas políticas, persecuciones contra opositores y un aparato de control estatal que sembró el miedo en gran parte del país.

Una muerte rodeada de tensión

La noche del 1 de marzo de 1953, Stalin sufrió una hemorragia cerebral en su dacha (casa de campo). Durante varias horas no recibió atención médica inmediata. Al día siguiente fue encontrado en el suelo, incapaz de hablar.

Su hija, Svetlana Allilúyeva, relató después los dramáticos momentos finales de su padre. Según su testimonio, en sus últimos minutos abrió los ojos y lanzó una mirada “terrible” a quienes lo rodeaban, antes de morir el 5 de marzo de 1953.

El legado del líder soviético

Bajo el mando de Stalin, la Unión Soviética se transformó en una potencia industrial y militar. Su liderazgo fue clave durante la victoria soviética sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, lo que consolidó al país como una de las grandes superpotencias del mundo.

Sin embargo, su gobierno también quedó marcado por campañas de represión, deportaciones masivas y persecución política que dejaron millones de víctimas.

Tras su muerte comenzó un proceso conocido como “desestalinización”, impulsado por sus sucesores para reducir el aparato represivo que había caracterizado su régimen.

Hoy, más de 70 años después, la figura de Stalin sigue generando debate entre historiadores: para algunos fue el arquitecto de una superpotencia; para otros, uno de los dictadores más duros del siglo XX.