Claudia Sheinbaum exige a EE. UU. frenar tráfico de armas

Sheinbaum avances Mundial 2026

La presidenta condiciona la ayuda contra el narcotráfico a la corresponsabilidad de Washington en el flujo de armamento ilícito

En una visita estratégica a Culiacán, Sinaloa, este 28 de febrero de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó un mensaje contundente tanto a nivel nacional como internacional. Ante una entidad que atraviesa una crisis de seguridad prolongada, la mandataria reafirmó el respaldo total de la Federación al estado y estableció una postura firme frente a los Estados Unidos: la lucha contra el narcotráfico debe ser simétrica. Para que México detenga el flujo de drogas hacia el norte, el gobierno estadounidense debe detener el envío ilícito de armas que alimenta la violencia de los cárteles en territorio mexicano.  

 

Corresponsabilidad y soberanía en la agenda bilateral

En el plano de las relaciones exteriores, Sheinbaum Pardo vinculó directamente la crisis de violencia en Sinaloa con el acceso facilitado a armamento proveniente del vecino país. “Si ellos no quieren que estemos ayudando a que pasen drogas… también ellos tienen que hacer su parte para que dejen de entrar armas de Estados Unidos a México”, expresó ante miles de asistentes. La presidenta subrayó que la estrategia de seguridad se basará en el respeto mutuo y la autodeterminación, sentenciando que “la soberanía no se negocia” y que México es una nación libre que decide su propio destino.  

 

El respaldo a Sinaloa tras la detención de “El Mayo”

Asimismo, la visita tuvo un alto componente de solidaridad local. Desde septiembre de 2024, Sinaloa ha enfrentado una escalada de enfrentamientos derivados de las detenciones de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López. En respuesta, la mandataria aseguró que la población no está abandonada frente a las disputas de las facciones criminales. “Que lo oigan los vecinos y el mundo entero: Sinaloa es trabajo, es turismo… si estamos juntos, siempre salimos adelante”, afirmó, buscando cambiar la narrativa de estigmatización que pesa sobre la región.

Unidad nacional frente a la crisis de seguridad

Posteriormente, el discurso oficial se centró en la unidad como herramienta para superar la complejidad de la crisis actual. La presencia de la presidenta en el corazón del conflicto busca enviar una señal de control institucional y pacificación. La estrategia federal, según se informó, no solo contempla el despliegue de fuerzas armadas, sino también un enfoque de bienestar social para arrebatarle la base social al crimen organizado en los municipios más afectados.

Por otro lado, analistas señalan que este posicionamiento de Sheinbaum marca un endurecimiento en la retórica de negociación con Washington en este 2026, exigiendo resultados tangibles en el control de fronteras para el armamento de alto poder que llega a manos de grupos delictivos.

Un mensaje de esperanza para Culiacán

Finalmente, el acto cerró con un llamado a la resiliencia de los sinaloenses. Al grito de “¡Que viva Culiacán!”, la presidenta Sheinbaum Pardo concluyó su gira reafirmando que el “segundo piso de la transformación” incluye la recuperación de la paz en cada rincón del país, siempre bajo el principio de que los problemas de México se resuelven con decisiones tomadas por las y los mexicanos.