Se perfilan aspirantes a la dirigencia de la CTM tras inicio del proceso sucesorio
Tres liderazgos concentran la atención rumbo a la elección nacional del 23 de febrero
La Confederación de Trabajadores de México (CTM) entró formalmente en una etapa de definición interna tras el anuncio del retiro de su actual secretario general, lo que abrió un proceso sucesorio inédito en la historia reciente de la organización. A diferencia de transiciones anteriores, el relevo se da en un contexto de reformas laborales, reacomodos políticos y competencia sindical, factores que colocan el perfil del próximo dirigente como un tema estratégico.
En este escenario, tres nombres concentran las principales expectativas dentro del sindicalismo cetemista: Gerardo Cortés García, Fernando Salgado Delgado y Tereso Medina Ramírez, todos con trayectorias distintas y vínculos políticos diferenciados. El proceso interno culminará con la elección programada para el 23 de febrero, conforme a los estatutos de la organización.
Perfiles con trayectorias y alianzas distintas
Uno de los perfiles que ha ganado visibilidad es el de Gerardo Cortés García, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores Harineros, Panificadores, de Alimentos, Transporte y Comercio. Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en espacios técnicos y de representación institucional, como la Comisión de Vigilancia del IMSS, lo que le ha permitido mantener interlocución con autoridades federales del sector laboral y de salud. Actualmente funge como secretario general adjunto de la CTM, cargo desde el cual ha fortalecido su presencia nacional.
Otro aspirante es Fernando Salgado Delgado, originario de la Ciudad de México y con una larga carrera dentro de la estructura juvenil de la CTM. Durante décadas encabezó espacios de formación política y representación joven, antes de ocupar responsabilidades de mayor peso en la organización. Además de su experiencia sindical, cuenta con antecedentes legislativos como diputado federal y mantiene vínculos políticos con el PRI, relación que lo coloca como un perfil identificado con el sindicalismo tradicional.
El tercer nombre en disputa es Tereso Medina Ramírez, dirigente cetemista en Coahuila desde finales de los años noventa. Su trayectoria destaca por una expansión territorial y sectorial, especialmente en industrias estratégicas como la automotriz, metalmecánica, minera y energética. A diferencia de otros liderazgos estatales, asumió responsabilidades nacionales a una edad temprana y ha construido una red sindical con presencia en diversas entidades del país.
Contexto político y sindical del relevo
El proceso sucesorio ocurre en un momento clave para la CTM, marcada por la implementación de la democracia sindical derivada del T-MEC, la pérdida de contratos colectivos en algunos sectores y la competencia con centrales emergentes. A ello se suma el distanciamiento institucional del PRI y un acercamiento gradual con actores vinculados a la llamada Cuarta Transformación.
En este entorno, el perfil del próximo dirigente no solo definirá la conducción interna de la CTM, sino también su papel frente al gobierno federal, el sector empresarial y otras organizaciones sindicales. Las diferencias entre los aspirantes reflejan los dilemas actuales del sindicalismo: continuidad o renovación, centralismo o expansión regional, y alineación política o autonomía gremial.
La elección del 23 de febrero marcará, así, un punto de inflexión para la central obrera más antigua y numerosa del país, cuyo liderazgo deberá responder a un escenario laboral más competitivo y regulado que en décadas anteriores.
