Día de la Educación: retos en el acceso al nivel medio superior y superior en México

Imagen3_0

En México, el acceso a la educación media superior y superior sigue siendo un reto estructural. Este problema se refleja tanto en las tasas de cobertura como en las desigualdades regionales y sociales.

Si bien el país ha registrado avances en los últimos años, estos se concentran principalmente en la educación básica. En contraste, sólo 2 de cada 10 mexicanos cuentan con una licenciatura o un grado equivalente.

En el nivel medio superior, la situación tampoco es favorable. De hecho, este grado educativo presenta una de las mayores tasas de deserción escolar, lo que impide que muchos estudiantes continúen su formación académica.

De acuerdo con cifras recientes de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el sistema educativo nacional atiende a aproximadamente 34.7 millones de estudiantes. Sin embargo, sólo 15.5% cursa el nivel medio superior y 15% el nivel superior.

Cobertura en el nivel medio superior: avances y límites

Por un lado, el acceso a la educación media superior ha aumentado de forma sostenida. No obstante, aún se encuentra lejos de ser universal.

A nivel nacional, únicamente 42% de los adultos de 25 a 64 años ha concluido este nivel educativo. En comparación, el promedio de los países de la OCDE alcanza el 79%.

Esta diferencia de casi 37 puntos porcentuales evidencia las dificultades para garantizar que los jóvenes completen la educación obligatoria ampliada. Además, el problema se agrava al analizar la transición al nivel superior.

Según diversos informes, sólo 20% de la población adulta cuenta con estudios superiores completos. Esta cifra resulta considerablemente menor frente a economías comparables.

En términos de matrícula, durante 2022 se registraron alrededor de 5.38 millones de estudiantes en educación media superior. De ellos, 4.58 millones asistieron a instituciones públicas.

Sin embargo, el abandono escolar continúa siendo un obstáculo. En algunos ciclos recientes, la tasa de deserción alcanzó 10.8%. Por ello, se implementaron programas como la Beca Benito Juárez, que busca reducir este fenómeno mediante apoyos económicos directos.

Educación superior: crecimiento con rezagos persistentes

Por otra parte, el acceso a la educación superior también ha crecido de manera constante. Aun así, México permanece por debajo de los estándares internacionales.

Actualmente, la tasa bruta de matriculación se sitúa alrededor del 41%, mientras que el promedio de la OCDE es cercano al 80%.

En cuanto a la oferta educativa, el sistema es amplio y diverso. Durante el ciclo 2021–2022, se contabilizaron más de 5 millones de estudiantes. Además, la participación femenina fue mayoritaria, con 53.5% del total.

No obstante, persisten rezagos importantes. Apenas 0.1% de la población adulta ocupada cuenta con un doctorado, la proporción más baja entre los países de la OCDE. Esto refleja limitaciones en la formación de capital humano de alto nivel.

Desigualdades internas y acceso efectivo

Aunque las cifras nacionales permiten comparaciones internacionales, también ocultan profundas desigualdades internas. Por ejemplo, la probabilidad de concluir estudios varía significativamente entre estados y grupos sociales.

Asimismo, existen brechas claras entre zonas urbanas y rurales, así como entre poblaciones indígenas y no indígenas. En muchos casos, las barreras económicas y la falta de infraestructura dificultan la continuidad educativa.

A diferencia de la educación básica, los planteles de nivel medio superior y superior son menos numerosos en relación con la población objetivo. Además, requieren mayores recursos tecnológicos y financieros.

En consecuencia, garantizar el acceso efectivo a estos niveles educativos representa uno de los mayores desafíos para la educación pública en México.