En Septiembre, posible visita del Papa Leon XIV a México

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Luis Vega

 

Los obispos católicos y el gobierno de México están haciendo milagros para que el Papa León XIV venga a nuestro país en septiembre de este año, tras la posible visita a Estados Unidos para hablar en la ONU.

 

La semana pasada, el Papa agradeció la invitación del cardenal Carlos Aguiar y dijo que desea “encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe”, por lo que expresó su “deseo e interés por viajar pronto a México”.

 

El gobierno de Claudia Sheinbaum invitó al Papa León desde el inicio de su pontificado (mayo del 2025) y el diciembre pasado reiteró la disposición de recibirlo en este año.

 

El cardenal Carlos Aguiar dijo que podría ser una visita corta y que el punto central será la Basílica de Guadalupe, pero se desconocen detalles de fechas y lugares porque el Papa tiene este año visitas a España, Argentina, Perú y Paraguay.

 

Entre los obispos mexicanos se especula que el papa León XIV podría visitar México en septiembre de 2026, luego de viajar a Estados Unidos, donde se prevé que participe en la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.

 

En mayo de 2025 los obispos mexicanos encabezados por Ramon Castro, obispo de Cuernavaca, invitaron formalmente al nuevo Papa a visitar nuestro país; pero en ese momento no hubo una respuesta positiva por parte del líder de los católicos en México, sólo dijo que le gustaría visitar nuestro país y en particular, el Santuario de la virgen de Guadalupe.

 

La visita del cardenal Carlos Aguiar al Vaticano tuvo varias lecturas dentro de la jerarquía de la Iglesia:

 

1.- El Arzobispo privado de México, quiere cerrar su ciclo al frente de la Iglesia Católica recibiendo al líder de los católicos, especialmente en centro religioso más importante de los creyentes que Basílica de Guadalupe.

 

2.- Con esta posible visita de León XIV a México, Carlos Aguiar pretende continuar un tiempo más al frente de la iglesia de la CDMX, toda vez que tendría que haber dimitido por llegar a los 75 años edad en que un obispo debe presentar su renuncia.

 

3.- Hay voces en la Iglesia Católica de México, sobre todo en el círculo eclesiástico, que considera que con visita del Papa o sin ella, Aguiar Retes debe irse de la arquidiócesis más importante del país no sólo porque llegó a la edad en la que un obispo debe renunciar, sino sobre todo porque su liderazgo como líder religioso ha sido poco afortunada.

 

4.- De su visita a Roma la semana muy pocos sabían y este tipo de reuniones con el Papa León se toman en el consenso de la Conferencia Episcopal Mexicana y no de modo propio.

 

Pero lo importante para los católicos mexicanos es que el líder de la Iglesia visite nuestro país en septiembre próximo, al

Margen de que el gobierno pretenda colgarse el milagro de la visita.

 

La paz no puede esperar

 

México se prepara para un periodo de intensa actividad pastoral con la segunda edición del Diálogo Nacional por la Paz, con más de 1.370 voces provenientes de ámbitos tan diversos como el religioso, el académico, el empresarial, el comunitario y el institucional, que revela la magnitud de un país que ha tocado fondo en materia de violencia y que, a la vez, busca urgentemente nuevas rutas de reconciliación y reconstrucción.

 

Resulta significativo que este esfuerzo se realice en una universidad jesuita, ITESO, en Guadalajara. El origen de este movimiento: el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora en 2022, un hecho que abrió la puerta al movimiento de escucha más grande del México reciente: más de mil foros y 20 mil voces construyendo un diagnóstico contundente. De ahí surgió la Agenda Nacional de Paz, que revela lo que todos intuimos: amplios territorios donde el Estado ya no gobierna y donde la violencia dicta la vida cotidiana.

 

El llamado de la Iglesia no es a la confrontación, sino a la reconstrucción. “México no está condenado a la violencia”, afirman. Y quizá ese sea el aporte más valioso del diálogo: recordarnos que la paz no se decreta, se trabaja, con todos.

 

El Diálogo Nacional por la Paz, en su nueva edición, se presenta como un espacio donde esa Agenda deja de ser un archivo y empieza a convertirse en acción. La Iglesia Católica, con la CEM, la CIRM, Jesuitas México y la Dimensión Episcopal para los Laicos, actúa como articuladora, pero no como protagonista única. El protagonismo pertenece a quienes han vivido la violencia en carne propia y a quienes buscan construir un país capaz de mirarse sin evasivas.


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