Netflix extiende deuda para compra de Warner Bros
Refinancia préstamo puente y alarga vencimientos
Netflix avanzó en la reestructuración financiera que respalda su oferta para adquirir Warner Bros. Discovery al refinanciar parte de un préstamo puente por 59 mil millones de dólares y extender los vencimientos de su deuda hasta 2030. La operación refuerza el esquema de financiamiento de la compañía de streaming, que busca reducir costos y ganar mayor margen de tiempo para concretar una de las mayores transacciones en la industria del entretenimiento. La deuda de Netflix se convirtió así en un elemento central del proceso de compra.
En primer lugar, la empresa obtuvo una línea de crédito revolvente por 5 mil millones de dólares y dos préstamos a plazo, cada uno por 10 mil millones de dólares, con desembolso diferido. Estos recursos servirán para refinanciar parte del crédito puente inicial utilizado para cubrir necesidades inmediatas de liquidez. Tras esta operación, permanecerán 34 mil millones de dólares pendientes de colocación entre distintos prestamistas, de acuerdo con documentos regulatorios.
Además, Netflix alcanzó a inicios de diciembre un acuerdo preliminar que valora los estudios y activos de streaming de Warner Bros. en aproximadamente 82 mil 700 millones de dólares. Este movimiento se dio en un contexto de fuerte competencia, luego de que Paramount Skydance presentara una oferta hostil por la totalidad del grupo, lo que detonó una guerra de ofertas con implicaciones financieras de gran escala.
Guerra de ofertas y riesgos regulatorios
Posteriormente, Warner Bros. recomendó a sus accionistas rechazar la propuesta de Paramount y mantener el acuerdo con Netflix. La empresa calificó la oferta rival como insuficiente y señaló que su esquema de financiamiento, que contempla compromisos de deuda por 54 mil millones de dólares, implicaba mayores riesgos. En contraste, el respaldo de la junta directiva fortalece la posición de Netflix, aunque no elimina los desafíos pendientes.
Por otro lado, la adquisición enfrenta obstáculos regulatorios y políticos. La senadora demócrata Elizabeth Warren advirtió sobre posibles riesgos antimonopolio y calificó la operación como problemática para la competencia. Ante estas críticas, Netflix comunicó a su personal que la compra no implicaría el cierre de estudios ni recortes inmediatos, con el fin de reducir la incertidumbre interna.
En cuanto a la estructura financiera, los préstamos puente suelen utilizarse para cubrir brechas temporales de financiamiento mientras se preparan emisiones de deuda más permanentes. Aunque estos instrumentos tienen vencimientos cortos, permiten a las empresas asegurar liquidez y negociar condiciones más favorables en el mercado de capitales. En este caso, bancos como Wells Fargo, BNP Paribas y HSBC participaron como prestamistas principales del crédito sin garantía.
La deuda anunciada presenta vencimientos escalonados. La línea de crédito revolvente vencerá en 2030 o tres años después de que se formalice la adquisición, lo que ocurra primero. En tanto, los préstamos a plazo con desembolso diferido tendrán vencimientos a dos y tres años, respectivamente. Esta estructura ofrece mayor flexibilidad financiera durante el proceso de integración, si la compra se concreta.
Finalmente, analistas prevén que Netflix recurra nuevamente a los mercados de capital para reducir aún más su crédito puente y extender los plazos de pago. Cuando ello ocurra, la empresa podría emitir deuda con grado de inversión, respaldada por sus calificaciones actuales de A3 por Moody’s y A por S&P Global Ratings. Este escenario contrasta con los primeros años de la compañía, cuando dependía del mercado de bonos de alto rendimiento, y refleja su consolidación como una empresa considerada de primera línea en los mercados financieros.
