Ultimátum por entrega de agua a Texas
El arancel de Trump a México volvió a generar tensión diplomática después de que el presidente estadounidense fijó al Gobierno de Claudia Sheinbaum un plazo hasta el 31 de diciembre para entregar más de 200 mil millones de litros de agua destinados a Texas. Trump afirmó que México incumplió lo establecido en el Tratado de Aguas y señaló que esta falta afectó cultivos y rebaños en el estado fronterizo. La advertencia reactivó un desacuerdo que llevaba semanas en pausa debido a la agenda binacional del Mundial 2026.
Mientras tanto, el mandatario estadounidense argumentó que la deuda de agua acumulada supera los 800 mil acres-pie, una cifra que, según él, refleja cinco años de incumplimientos consecutivos. Por esta razón, presentó instrucciones para iniciar la documentación necesaria con el fin de aplicar un arancel adicional de 5% a las exportaciones mexicanas si el volumen exigido no se libera en tiempo y forma.
Datos, acusaciones y reacción diplomática
Trump expuso el reclamo en su plataforma Truth Social, donde insistió en que la falta de agua afecta directamente a los productores texanos. También afirmó que Estados Unidos necesita un aporte inmediato de 200 mil acres-pie y que el resto debe entregarse poco después. En su mensaje, advirtió que cada día de retraso perjudica más a los agricultores, por lo que exigió al Gobierno mexicano resolver el asunto de manera urgente.
Posteriormente, funcionarios estadounidenses confirmaron que la Casa Blanca ya procesa la documentación preliminar que permitiría activar la medida comercial. Con esto, Trump busca presionar a México tanto en la vía económica como en la diplomática, lo que añade un nuevo capítulo a la relación bilateral en medio de un contexto regional complejo.
Postura del Gobierno mexicano
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró en octubre que México cuenta con recursos suficientes para cumplir con el tratado. Explicó que las lluvias previstas facilitarán el trasvase acordado y detalló que el plan incluye la participación coordinada de las presas del norte del país. Además, subrayó que los gobernadores de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas están informados sobre los procedimientos.
La mandataria reiteró que no prevé obstáculos para cumplir con los compromisos establecidos. Señaló que el Gobierno federal mantiene comunicación con autoridades estatales para asegurar que el proceso avance conforme a lo programado. Sin embargo, la advertencia estadounidense podría modificar las deliberaciones internas si las negociaciones adquieren un tono más estricto.
Panorama en evolución
Aunque el conflicto gira en torno al agua, también involucra factores comerciales y políticos. El arancel de Trump a México se convirtió en un instrumento de presión que podría afectar sectores clave de exportación si la disputa escala. Por ahora, ambos gobiernos mantienen posiciones firmes mientras se acercan las fechas límite, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas rondas de diálogo o de decisiones unilaterales que impacten la relación bilateral.

