Reconfiguración tecnológica: así impacta la nueva política de chips entre EU y China

¿Qué implica el nuevo acuerdo entre Trump y Xi Jinping?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un entendimiento con su homólogo chino, Xi Jinping, que permitirá a Nvidia exportar semiconductores de inteligencia artificial avanzada hacia China bajo reglas específicas. Este movimiento representa un giro importante frente a la estrategia previa, ya que la administración de Joe Biden había impuesto controles estrictos por motivos de seguridad nacional, especialmente por el posible uso militar de estos componentes.

Trump explicó en su plataforma Truth Social que Washington autorizará el envío de las GPU H200 a “clientes aprobados en China y otros países”, siempre que exista un marco que preserve lo que calificó como una seguridad nacional “sólida”.
Según el mandatario, Xi reaccionó de manera favorable y acordó un esquema donde “el 25% se pagará a Estados Unidos”, aunque Trump no detalló cómo funcionará este mecanismo.

¿Qué diferencia hay con la política de la era Biden?

El expresidente Biden había obligado a los fabricantes de chips a producir versiones reducidas para el mercado chino, lo que incluía limitar velocidades de procesamiento y otras capacidades clave. Estas versiones degradadas buscaban cumplir con los controles de exportación, pero generaron críticas desde la industria, que consideró que la medida frenaba la innovación.

Trump afirmó que su decisión pretende “fortalecer la industria manufacturera estadounidense, proteger empleos y beneficiar a los contribuyentes”. También destacó que las familias de chips más avanzadas de Nvidia —como la serie Blackwell y los futuros procesadores Rubin— quedan fuera del acuerdo, por lo que seguirán disponibles solo para clientes en Estados Unidos.

De acuerdo con las restricciones aún vigentes, la GPU H200 y otros chips semejantes permanecían bloqueados para China desde el periodo de Biden. Aunque su lanzamiento ocurrió en el segundo trimestre de 2024, la H200 se ubica unos 18 meses por detrás de la tecnología más avanzada de la compañía.

¿Cómo impacta esto en la competencia tecnológica entre EU y China?

Las GPU de alto rendimiento resultan esenciales para entrenar modelos de inteligencia artificial, incluidos los que impulsan la IA generativa desde 2022. Por ello, cualquier cambio regulatorio influye de manera directa en la dinámica global del sector.

El Departamento de Comercio trabaja en los detalles técnicos para implementar el nuevo esquema. Trump adelantó que el modelo también se aplicará a compañías como AMD e Intel, lo que ampliaría el alcance del acuerdo.

Este anuncio llega en un momento de fuerte rivalidad entre Washington y Pekín, que compiten por el liderazgo en tecnologías de próxima generación. Al mismo tiempo, el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, ha insistido en revertir las restricciones previas, pese a la resistencia dentro del propio gobierno estadounidense a permitir un mayor acceso de China a los chips avanzados.

Con este paso, la política tecnológica entre ambas potencias entra en una nueva fase, donde la cooperación limitada convive con la competencia estratégica.