El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que pidió al Departamento de Justicia iniciar una investigación sobre los presuntos lazos de Jeffrey Epstein con figuras cercanas al Partido Demócrata. Trump mencionó de manera directa al expresidente Bill Clinton, con quien Epstein mantuvo contacto social durante los primeros años de la década de 2000.
Además, solicitó que la pesquisa incluya al exsecretario del Tesoro Larry Summers, así como a Reid Hoffman, fundador de LinkedIn y reconocido donante demócrata. En sus declaraciones, Trump insistió en que el caso de Epstein corresponde a los demócratas y no a su partido.
En redes sociales, el mandatario argumentó que “Epstein era demócrata” y que los señalamientos no deben distraer su gestión. Con ese mensaje, presionó para que el gobierno investigue a las personas que, a su juicio, mantuvieron relaciones cercanas con el financiero fallecido. El Departamento de Justicia no respondió a solicitudes de comentarios sobre la petición del presidente, mientras que JPMorgan y las figuras mencionadas tampoco ofrecieron declaraciones preliminares.
¿Qué contexto rodea este nuevo llamado a investigar?
El nombre de Jeffrey Epstein reaparece de manera recurrente en la escena política estadounidense. Diversos sectores piden esclarecer las redes de influencia que mantuvo con empresarios, funcionarios y personajes públicos antes de su muerte.
Trump retomó ese debate para exigir una indagatoria enfocada en figuras afines a los demócratas y en los posibles nexos con instituciones financieras como JPMorgan, entidad que enfrentó escrutinio previo por vínculos con el caso.
En este escenario, la insistencia del presidente ocurre en medio de un clima político polarizado. Los señalamientos de responsabilidad entre partidos aumentan conforme crecen las presiones por esclarecer las relaciones que Epstein sostuvo durante años con miembros influyentes de ambos bloques. Así, el anuncio de Trump vuelve a colocar el tema en la agenda pública.
¿Cómo reaccionan los votantes estadounidenses?
El respaldo a Trump varía según el ámbito de su desempeño. Un sondeo de Reuters/Ipsos, realizado en octubre, mostró que nueve de cada diez republicanos aprueban su gestión general en la Casa Blanca. Sin embargo, apenas cuatro de cada diez simpatizan con su manejo del asunto Epstein.
Estas cifras reflejan que el caso genera divisiones incluso entre sus aliados, quienes apoyan su administración, pero no siempre coinciden en la forma de abordar las investigaciones.
La falta de respuestas oficiales por parte del Departamento de Justicia y de las personas mencionadas mantiene abierta la discusión. Mientras tanto, el presidente continúa insistiendo en que las instituciones deben revisar los vínculos de Epstein con figuras demócratas, al tiempo que busca distanciarse de cualquier señalamiento relacionado con el caso.

